Un tribunal federal de California desestimó este lunes la demanda del magnate estadounidense Elon Musk interpuesta contra la OpenAI y el director ejecutivo de la empresa, Sam Altman, por supuestamente incumplir su misión fundacional sin fines de lucro.
El jurado de nueve miembros de la ciudad de Oakland, en California (EE.UU.), dictaminó que la acusación interpuesta por la persona más rica del mundo no se presentó dentro del marco temporal estipulado por la ley y, por lo tanto, ha quedado prescrita.
El fallo representa una victoria estratégica para Altman en un momento clave para la estabilidad de la empresa creadora de ChatGPT para asegurar la continuidad de sus planes de expansión financiera de cara a una próxima salida a bolsa, que los analistas proyectan como un éxito histórico para el sector tecnológico.
Musk acusó a la tecnológica y a Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, alegando que habían traicionado su misión original para priorizar los beneficios económicos sobre el interés público.
Por su parte, OpenAI calificó la demanda como un intento infundado y motivado por la “envidia” que busca obstaculizar a un competidor directo mediante el uso del sistema judicial.
El abogado de la tecnológica presentó en el juicio, que comenzó el pasado 28 de abril, varios correos electrónicos de los asesores de Musk en los que se discutían los posibles porcentajes de participación accionaria del magnate si la empresa dejara de ser sin fines de lucro.
OpenAI fue lanzada en 2015 cuando Altman, Brockman, Musk y otros fundadores buscaban avances en la inteligencia artificial (IA).
Musk aportó cerca de 45 millones de dólares pero en 2017 su relación con Altman, que ha sido el rostro de la tecnológica, se deterioró tras los supuestos retrasos de lograr sus objetivos.
Un año después, el dueño de Tesla se retiró de la junta directiva y dejó de hacer aportaciones.
En 2019, OpenAI pasó de ser una compañía sin ánimo de lucro a una estructura de beneficio limitado.
