Cinco personas fueron detenidas en Turquía este miércoles, 13 de enero, en relación con el atentado suicida en Estambul en el que murieron 10 personas, la mayoría turistas alemanes, señalaron las autoridades.
Más de una decena de presuntos milicianos del Grupo Islámico fueron detenidos el miércoles en otras partes del país y 59 en la víspera, pero las autoridades dijeron que aparentemente no estaban relacionados con el ataque del martes ocurrió cerca de la Mezquita Azul, en el distrito histórico de Sultanahmet.
Las autoridades turcas han identificado al atacante como un sirio nacido en 1988 que recientemente había ingresado a Turquía y que al parecer tenía vínculos con el Estado Islámico. Esa agrupación sin embargo no se ha atribuido el atentado.
La prensa turca, incluyendo diarios cercanos al gobierno, identificaron al atacante como Nabil Fadli, nacido en Arabia Saudí. Ala dijo que el atacante no estaba en ninguna lista de gente vigilada por presuntos vínculos con el Estado Islámico.
El ataque del martes, aunque no fue tan mortífero como dos que se produjeron el año pasado, tuvo un enorme impacto porque afectó directamente el sector turístico, que recauda 30 mil millones de dólares anuales y se vio fuertemente afectado por la reducción brusca de visitantes rusos desde que Turquía derribó un avión de guerra ruso cerca de la frontera con Siria en noviembre.
También el miércoles la policía turca arrestó a 13 miembros del Estado Islámico, incluyendo tres ciudadanos rusos. Pero no quedó claro si esas detenciones están vinculadas al atentado en Estambul. La agencia estatal Anadolu dijo que 59 personas fueron arrestadas el martes.
