El papa Francisco aceptó la dimisión de Gian Piero Milano, promotor de Justicia del Estado de la Ciudad del Vaticano, que abrió diligencias en 2019 tras encontrar “graves indicios” de corrupción, según informó entonces el Vaticano, en el caso de la compra opaca del edificio en Londres.
La oficina de prensa del Vaticano explicó en un breve comunicado que, tras su dimisión, de la que no han dado mayores explicaciones, el Papa nombró en el cargo como nuevo fiscal a Alessandro Diddi, que hasta ahora era promotor adjunto de Justicia.
Milano fue el fiscal que sentó con sus investigaciones en el banquillo de los acusados al cardenal Angelo Becciu, antiguo alto cargo de la Secretaría de Estado.
Becciu está acusado de malversación y soborno por las irregularidades en la compra de un lujoso apartamento en Londres que se acabó vendiendo por un total de 186 millones de libras (unos 201.9 millones de dólares al cambio actual).
Según las investigaciones, esa operación se gestó a través de un fondo de inversión, manejado en ese entonces por el banquero italiano Raffaele Mincione, cuando Becciu era el sustituto de la Secretaría de Estado.

