El presidente Donald Trump defendió el martes su posición de relajar el aislamiento dispuesto en varios puntos de Estados Unidos por el coronavirus, al advertir que esas medidas podrían “destruir” el país.
“Mucha gente está de acuerdo conmigo. Nuestro país no está diseñado para cerrar”, dijo a la cadena Fox News. “Puedes destruir un país de esta manera, cerrándolo”, aseguró el mandatario. Además, agregó que a partir de la próxima semana “evaluará” si se deben levantar el distanciamiento social y las medidas de cuarentena para volver a encaminar la economía.
Más temprano, el presidente llamó al Congreso de Estados Unidos a adoptar un plan masivo de rescate de la economía golpeada por la pandemia del coronavirus, advirtiendo que unas negociaciones muy largas entre los legisladores tendrían un impacto negativo sobre los trabajadores estadounidenses.
"El Congreso debe aprobar el acuerdo, sin todas las tonterías, hoy", escribió el presidente republicano, en referencia aparente a ciertas demandas de la oposición demócrata.
"Mientras más tiempo tome, más difícil será reactivar la economía. Nuestros trabajadores sufrirán", advirtió.
Desde el viernes, los senadores republicanos y demócratas y la Casa Blanca entablan intensas negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre un gigantesco plan de reactivación que podría distribuir cerca de dos billones de dólares en distintos sectores, en momentos que se estima que la primera economía mundial ya entró en recesión.
Una votación estaba inicialmente prevista para el pasado lunes, pero la sesión fue suspendida hasta el martes en horas de la mañana. No se ha fijado una nueva votación aún.
Los demócratas habían bloqueado el domingo y luego el lunes el plan de medidas republicanas, pero el jefe de la fracción minoritaria en el Senado, Chuck Schumer, se mostró optimista y dijo que un acuerdo estaba “muy cerca”.
Los opositores, que recuerdan los excesos de los beneficiarios del plan de rescate durante la crisis de 2008, reclaman especialmente al gobierno de Trump una supervisión intensificada de los préstamos acordados a las grandes empresas, que en su opinión parecen regalos a sus dirigentes.
También buscan desbloquear más recursos para los hospitales estadounidenses, en riesgo de verse rebasados por la pandemia de coronavirus.
Our people want to return to work. They will practice Social Distancing and all else, and Seniors will be watched over protectively & lovingly. We can do two things together. THE CURE CANNOT BE WORSE (by far) THAN THE PROBLEM! Congress MUST ACT NOW. We will come back strong!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 24, 2020
El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, había afirmado el lunes que las medidas beneficiarían a los trabajadores. Sin embargo evocó “una disposición especial” para el transporte aéreo, un sector fuertemente golpeado por la pandemia.
Si es aprobado por el Senado, el plan deberá pasar por la revisión de la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, antes de poder ser promulgado por el presidente.
Hasta este martes, había en Estados Unidos unos 46.000 casos de infectados por coronavirus, incluyendo 600 muertos -un balance que evoluciona muy rápidamente-, según la universidad Johns Hopkins.

