El presidente de Colombia, Gustavo Petro, considera que el conflicto armado del país es hoy más complejo que antes por la presencia de carteles mexicanos que controlan el negocio del narcotráfico, lo que hace más necesaria que nunca una negociación de paz.
“El conflicto colombiano ha variado en el tiempo (...) Es más complejo y poderoso hoy, incluso ya no tiene actores nacionales, tiene actores fuera de Colombia que lo vuelven todavía más difícil, como todos estos carteles mexicanos que se adueñan de las rutas del narcotráfico a sangre y fuego”, manifestó en entrevista desde Nueva York con Noticias Caracol y Blu Radio.
Petro, que esta semana participó en la Asamblea General de la ONU, donde pidió acabar la “irracional” guerra contra las drogas que considera ha sido un fracaso, dijo que hay una nueva geografía del narcotráfico en la que quienes mandan son los carteles mexicanos y los “peones” son los colombianos, que son quienes ponen los muertos o van a la cárcel.
Y, añadió, “cada vez que el narcotráfico cambia de dueño hay violencia extrema, barbarie y territorios [donde] la población vive con miedo”, que es lo que se ve en Colombia.
El presidente afirmó que “hay un cambio en el mercado de drogas ilegales, hay un cambio de dueño de la cocaína [que] pasa a México, pasa a unos carteles multinacionales” y por eso “el negocio no se va a acabar, mientras sea ilegal [...]”.
Tras subrayar que “ni los colombianos son dueños ya de ese negocio”, dijo que hay que aprovechar esa “brecha de tiempo” para sacar al narcotráfico del conflicto colombiano. “Los dueños de la cocaína no son colombianos; producimos pero el dinero se está quedando en otro lugar”, dijo.
En ese sentido dijo que para derrotar al narcotráfico hay dos opciones: la primera es “destruirlos militarmente”, lo que en su opinión no se ha podido hacer en Colombia, en parte porque la “fuerza se deja cooptar por el crimen”, y la segunda, “golpearlos donde es”, que no es precisamente “donde se cultiva hoja de coca, no es el campesino que está por ahí, no es el joven que por falta de oportunidades coge un fusil [...]”, sino donde se mueven los que manejan el negocio.
Hay que golpearlos “donde la cocaína se vuelve dinero colombiano”, dijo Petro y agregó que “los dueños de ese dinero tienen corbata; a lo mejor viven aquí cerca [en Nueva York], a lo mejor están en Bogotá, a lo mejor viven en Madrid o en Miami, son gente de poder. Los dueños del narcotráfico no se visten de camuflado, tienen poder político y económico”.
Según Petro, de lo que se trata es de combatir al narcotráfico para desactivar uno de los motores del conflicto armado porque, añadió, “nosotros no vamos a continuar una guerra que se puede detener”.
Por eso, apuntó, su Gobierno trabaja con el objetivo de la “paz total”, que incluye negociaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y también con disidencias de las antiguas FARC y con bandas criminales dedicadas principalmente al narcotráfico.
Diálogo con ELN podría tener cambio de sede
El presidente colombiano abrió la puerta a un cambio de sede de los diálogos de paz con la guerrilla ELN, que tuvieron lugar en Cuba hasta 2018, cuando fueron interrumpidos.
Según Petro, el reinicio de los diálogos, que ya fue acordado con la delegación de esa guerrilla que permanece en La Habana, partirá del punto en el que lo dejó el gobierno de Juan Manuel Santos. ‘Puede que ellos cambien negociadores [...] y puede que cambie de común acuerdo el sitio’, dijo.
