Al conmemorarse el segundo aniversario del ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, emitió un mensaje en el que recordó a las víctimas, expresó su solidaridad con las familias afectadas y reafirmó los objetivos de la guerra que Israel libra contra el grupo islamista.
Netanyahu calificó el ataque como “la horrible masacre de nuestros hermanos y hermanas, residentes del Negev occidental y participantes en la fiesta Nova”, recordando que bebés, niños y ancianos fueron “brutal y horriblemente asesinados” por los atacantes, mientras que 251 personas fueron secuestradas y llevadas a los túneles de Gaza.
“Mi esposa y yo inclinamos la cabeza en memoria de nuestros caídos y asesinados, cuya imagen estará grabada en nuestros corazones para siempre”, señaló el primer ministro, quien también envió un mensaje de apoyo a las familias afligidas y deseó una “recuperación completa” a los heridos, tanto física como mentalmente.
Netanyahu reiteró que su gobierno continúa actuando “de todas las maneras posibles” para lograr el regreso de todos los rehenes, tanto de los vivos como de los fallecidos.
El primer ministro subrayó que, aunque Israel fue duramente golpeado, sus enemigos “no lograron quebrarlo”. “Rápidamente descubrieron el enorme poder del pueblo de Israel”, afirmó.
Describió el conflicto actual como “una guerra decisiva para nuestra propia existencia y nuestro futuro”, y resaltó la “notable resistencia de la nación israelí”.
“Nuestros soldados y comandantes están dando poderosos golpes a quienes buscan dañarnos en todos los frentes, tanto cercanos como lejanos. Quien levanta una mano contra nosotros sufre golpes aplastantes sin precedentes”, añadió.
Netanyahu sostuvo que Israel ha logrado “romper el eje iraní” y “cambiar la cara de Oriente Medio”, al tiempo que prometió “asegurar la perpetuidad del Estado de Israel”.
En su mensaje dirigido a los ciudadanos, el primer ministro afirmó que el país atraviesa “días fatídicos de decisión” y reiteró los tres objetivos centrales de la guerra: el regreso de todos los rehenes, la eliminación del gobierno de Hamas y garantizar que Gaza no vuelva a representar una amenaza para Israel.
“Juntos nos mantendremos firmes. Y juntos, con la ayuda de Dios, prevaleceremos”, concluyó.
Hace dos años, alrededor de 1,200 personas fueron asesinadas y 250 secuestradas a la Franja. Todavía permanecen 48 rehenes en manos de las milicias del enclave palestino, de los que Israel estima solo 20 continúan con vida.
Desde el inicio de la guerra en Gaza, el 7 de octubre de 2023, las agencias de noticias indican que al menos 67,160 palestinos han muerto por ataques israelíes, incluidos 2,610 que buscaban comida cerca de lugares de ayuda humanitaria y más de 20,000 niños.

