The Dolphin Company, la compañía que opera el Miami Seaquarium, solicitó este lunes al Gobierno de Miami (Florida) que deje sin efecto el aviso por el que el pasado 7 de marzo rescindió el contrato de arrendamiento del acuario con esta empresa por “violaciones” en detrimento de la fauna marina.
En una carta de nueve páginas dirigida a las autoridades del condado de Miami-Dade, The Dolphin Company pide “respetuosamente que inmediatamente anule su decisión de rescindir el contrato de arrendamiento” con la compañía.
Y subraya el compromiso de la operadora del acuario en “abordar cualquier inquietud restante por medio del diálogo y la colaboración”, indica la carta que Edwin González, director ejecutivo de The Dolphin Company, dirige a Jimmy L. Morales, director de operaciones del condado.
El Gobierno de Miami rescindió con la citada compañía el contrato de arrendamiento del Miami Seaquarium, uno de los más antiguos de Estados Unidos, debido a las “numerosas y significativas violaciones e incumplimientos” en detrimento de la fauna marina del establecimiento.
Sostiene que el acuario, fundado en 1955, ha fallado en mantener a los animales de acuerdo con las leyes y regulaciones federales y recordó que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos halló “varias violaciones” en este establecimiento. Pero el acuario contraataca con el argumento de que, tras “una revisión interna exhaustiva y consultas con expertos externos independientes”, han encontrado “evidencias sustanciales que contradicen las afirmaciones hechas” en el aviso de desalojo del condado.
La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, envió el jueves pasado una carta de “Aviso de rescisión del contrato de arrendamiento” a Eduardo Albor, presidente de The Dolphin Company, citando una “larga y preocupante historia de violaciones”. En la misiva le comunicó a la compañía que tenía que desalojar la propiedad antes del próximo 21 de abril.
El contrato de arrendamiento originalmente estaba previsto que se extendiera hasta 2044.
