El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó este martes un nuevo estado de excepción por “grave conmoción interna” en diez provincias y tres municipios del país, apenas dieciséis días después de que venciera el anterior.
La medida, que rige desde este martes, tendrá una vigencia de sesenta días en las provincias de Pichincha, cuya capital es Quito, Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay, así como en los municipios de La Maná, en Cotopaxi, Las Naves, en Bolívar, y La Troncal, en Cañar.
El estado de excepción permite a las fuerzas de seguridad intervenir en esos territorios con el fin de “precautelar la protección interna, el restablecimiento, mantenimiento y control del orden público y seguridad ciudadana”, así como para “prevenir, contrarrestar, neutralizar, cualquier actividad criminal o delincuencial que afecte al ejercicio de garantías, derechos y libertades de la población”, reza el decreto.
Este también suspende la inviolabilidad del domicilio, que permite a las fuerzas de seguridad ingresar en viviendas privadas en caso de sospechar que dentro se produzcan actividades ilícitas.
El anuncio se produce un mes después de que Noboa anunciase desde Estados Unidos que no ampliaría el estado de excepción vigente desde abril en nueve provincias del país y que terminó el pasado 1 de junio
“No se extenderá. Si tenemos otro período en el que tengamos operaciones especiales, necesitaremos uno nuevo, pero un nuevo estado de emergencia”, dijo entonces el presidente.
Desde la declaratoria de “conflicto armado interno” por parte de Noboa en enero de 2024, el presidente ha decretado sucesivos estados de excepción cuyo alcance ha variado en función del momento.
Además de esta medida, algunas provincias del país andino también estuvieron bajo dos toques de queda nocturnos en períodos de marzo y mayo destinados a reducir la actividad criminal, según explicó entonces el Gobierno de Ecuador.
Pese a todas estas normas, donde también se pasó a catalogar como “terroristas” a las bandas criminales, el año 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9,300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior, lo que le sitúa a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios.
