El Centro Carter publicó un informe preliminar sobre las elecciones celebradas el pasado 21 de noviembre en Venezuela en el que se concluye que no fueron “democráticas”.
De acuerdo con el reporte, “las elecciones tuvieron lugar en un contexto general de crisis socioeconómica y humanitaria, agravada por la pandemia de la Covid-19″.
Además se presentaron patrones de “represión política, restricciones severas a los derechos de participación política y libertad de expresión”.
Otro punto que se resaltó en el informe es que se detectó “ventajismo manifiesto del gobierno y desigualdad de condiciones” con respecto a la oposición.
La postura del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que ordenó realizar nuevas elecciones en el estado Barinas a causa de la presunta inhabilitación del candidato opositor que ganó los comicios, fue calificado por el Centro Carter como “otro ejemplo de intromisión en el desarrollo del proceso”.
El Centro Carter, en tanto, también denunció restricciones a los medios de comunicación y a la libertad de expresión en Venezuela.
Un ejemplo que citó de esa denuncia fue las descalificaciones “arbitrarias” de los candidatos opositores o suspensión de derechos políticos.
Por su parte, los observadores de la Unión Europea, los cuales tiene previsto dejar Venezuela este domingo 5 de diciembre, identificó varias irregularidades en el proceso electoral.
Los observadores de la Unión Europea, quienes regresaron a Venezuela luego de 15 años de ausencia, estuvieron trabajando durante siete semanas para elaborar un informe de los comicios.

