El ELN, la última guerrilla activa de Colombia, convocó este domingo 20 de febrero un “paro armado” de tres días a partir del miércoles, una medida con la que amenaza con restringir la movilidad de la población, lo que el gobierno colombiano calificó como un intento de “generar temor”.
“Contra [el presidente Iván] Duque y su mal gobierno el Ejército de Liberación Nacional [ELN] decreta Paro Armado en todo el territorio nacional”, se lee en un comunicado, con fecha de este domingo, que circuló por WhatsApp y Telegram.
La medida empezará a regir, según la guerrilla, “a partir de las 6:00 horas del 23 de febrero, hasta las 6:00 horas del 26 de febrero de 2022″, bajo la recomendación de “mantenerse en sus viviendas o lugares de trabajo y evitar desplazamientos”.
El documento, sin firmas de ningún dirigente del grupo insurgente, no detalla cómo se aplicará la medida en la que “la población solo podrá movilizarse” para “actividades funerarias o emergencias hospitalarias”.
“Las autoridades no podrán responder por las afectaciones que les pueda suceder a los vehículos que desacaten la orden de paro”, notifica el texto.
El ELN suele amenazar con restringir la movilidad de personas en sus zonas de influencia y rara vez decreta una medida así en toda Colombia. No obstante, tiene poca presencia en las grandes ciudades y una estructura federada que los divide en diferentes mandos.
Su pie de fuerza se calcula en unos 2,500 hombres, que operan principalmente en la frontera con Venezuela y el Pacífico, estima el centro de estudios independiente Indepaz.
El ministro de Defensa, Diego Molano, calificó el comunicado como un hecho que busca “generar temor en los colombianos”, sin referirse a su alcance.

