El embajador de Nicaragua ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Arturo McFields, calificó este miércoles 23 de marzo el gobierno de su país encabezado por Daniel Ortega de “dictadura”, destacando falta de libertades, decenas de “presos políticos” y “poderes fácticos”.
“Denunciar la dictadura de mi país no es fácil, pero seguir guardando silencio y defender lo indefendible es imposible”, afirmó McFields, en una sorpresiva intervención ante el Consejo Permanente de la OEA.
Palabras del Embajador de #Nicaragua Arturo McFields Yescas al Consejo Permanente de la #OEA pic.twitter.com/cMNiv69CIh
— OEA (@OEA_oficial) March 23, 2022
“No hay partidos políticos independientes, no hay elecciones creíbles, no existe separación de poderes sino poderes fácticos”, aseguró McFields.
“Tengo que hablar, aunque tenga miedo, tengo que hablar, aunque mi futuro y el de mi familia sean inciertos, tengo que hablar, porque si no lo hago las piedras mismas van a hablar por mí”, aseguró.
McFields dijo que desde 2018, cuando estallaron masivas protestas contra el gobierno de Ortega, en Nicaragua “no hay libertad de publicar un simple tuit, un comentario en las redes sociales”, ni tampoco hay organismos de derechos humanos, porque “todos fueron cerrados, expulsados o clausurados”.
“No hay partidos políticos independientes, ni elecciones creíbles, no existe separación de poderes sino poderes fácticos”, añadió.
El embajador nicaragüense, acreditado ante la OEA el 5 de noviembre de 2021, dijo que tomaba la palabra “en nombre de más de 177 presos políticos y más de 350 personas que han perdido la vida desde 2018″, y “en nombre de los miles de servidores públicos de todos lo niveles, civiles y militares”, “obligados por el régimen” a “fingir, a llenar plazas y repetir consignas porque si no lo hacen pierden su empleo”.
McFields dijo que desde fines del año pasado trató que se liberaran “al menos a unos 20 presos políticos de la tercera edad”, pero fue en vano.
“Nadie me hizo caso”, afirmó. “En el gobierno nadie escucha y nadie habla. Lo intenté varias veces, durante varios meses, pero todas las puertas se me cerraron”.
También denunció la prohibición de universidades privadas y la cancelación de 137 oenegés. Y dijo que “170 mil nicaragüenses han huido del país y otros más siguen huyendo mientras yo estoy hablando en este momento”.
“Quiero decirles que la gente de adentro y la de afuera está cansada, cansada de la dictadura y de sus acciones, y cada vez van a ser más los que digan basta”, enfatizó.

