El ex jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, aceptó su responsabilidad en el asesinato de 13 personas y desplazamientos forzados ocurridos entre los años 2000 y 2005 en los departamentos colombianos de Atlántico y Cesar, informó este martes 16 de agosto la Fiscalía.
De acuerdo con el ente acusador, Tovar -que purgó una condena en Estados Unidos por narcotráfico y regresó al país en septiembre de 2020- reconoció “un evento asociado al desplazamiento de una familia, en Codazzi (Cesar); y 12 casos de homicidio en persona protegida”.
Esas acciones criminales, añadió la Fiscalía en un comunicado, causaron por lo menos “14 víctimas, entre ellas un abogado, un menor de edad, un albañil, agricultores y vendedores informales” en las poblaciones de Codazzi (Cesar), en Galapa y Barranquilla (Atlántico).
La información detalló que esas personas fueron asesinadas por hombres armados que hicieron parte de las distintas estructuras que conformaron el denominado Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Las AUC se desmovilizaron en 2006 tras un proceso de negociación con el Gobierno del entonces presidente colombiano Álvaro Uribe.
Como parte del acuerdo, los ex paramilitares se acogieron a la Ley de Justicia y Paz, que contemplaba penas de máximo ocho años de cárcel a cambio de colaboración para esclarecer crímenes, pero algunos de los líderes como Jorge 40 perdieron esos beneficios.
