La administración de Donald Trump está endureciendo las normas de visado en un intento por evitar que mujeres extranjeras viajen a Estados Unidos con el único propósito de dar a luz para que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense, un fenómeno que ha provocado la ira de grupos conservadores.
A partir del viernes, los funcionarios consulares estadounidenses en el extranjero deben negar la visa a mujeres que vienen al país por ese motivo, dijo el Departamento de Estado. Un funcionario del departamento, informando a periodistas bajo condición de anonimato, dijo que miles de esos nacimientos ocurren cada año.
“La industria del turismo de nacimientos amenaza con sobrecargar recursos hospitalarios valiosos y está plagada de actividad criminal, como se refleja en los enjuiciamientos federales”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, en un comunicado. “Cerrar este evidente vacío de inmigración combatirá estos abusos endémicos y, en última instancia, protegerá a EE.UU. de los riesgos de seguridad nacional creados por esta práctica”.
El número de tales nacimientos es una pequeña fracción de los aproximadamente 4 millones de bebés nacidos en Estados Unidos cada año, pero se ha convertido en blanco de críticas por parte de grupos conservadores, que sostienen que tales “bebés ancla” a menudo se usan para ayudar a otros miembros de la familia a emigrar más adelante y aprovecharse de los servicios.
El presidente Donald Trump denunció la ciudadanía por derecho de nacimiento, que está garantizada por la Constitución de Estados Unidos, y dijo en octubre que podría tratar de revocarla.
La medida es la última en una serie de acciones tomadas por la administración Trump para restringir las entradas de inmigrantes y podría estar dirigida a reforzar su apoyo político antes de las elecciones de noviembre.
Sin embargo, la nueva norma sigue con varios vacíos. Por ejemplo, se ha solicitado a oficiales consulares no preguntar a todas las mujeres solicitantes si están embarazadas, y las mujeres embarazadas seguirán siendo admitidas si viajan principalmente para otro tratamiento médico o para visitar a un pariente enfermo.
Muchas visas se emiten por 10 años, por lo que no está claro qué medidas podrían tomar los funcionarios estadounidenses si una mujer embarazada con una visa emitida previamente viaja a Estados Unidos para dar a luz.
El funcionario del Departamento de Estado también se negó a explicar cómo los oficiales deben determinar si una mujer dará a luz durante su estadía a menos que ella lo indique en su formulario de solicitud, y no dijo si las señales visuales, como la solicitante que parece estar embarazada, podría servir como base para negar una visa.

