Un primer grupo de cerca de 100 civiles fue evacuado del complejo siderúrgico de Azovstal, un reducto asediado en el puerto ucraniano de Mariúpol (sur), anunció este sábado 1 de mayor de 2022 el presidente Volodimir Zelenski, mientras que Rusia habló de 80.
“Comenzó la evacuación de civiles de Azovstal. El primer grupo de unas 100 personas ya está en camino a un área controlada por Ucrania. Mañana nos reuniremos con ellos en Zaporiyia”, dijo en su cuenta de Twitter refiriéndose a una ciudad a unos 200 kilómetros al noroeste.
“Ahora, junto a la #ONU, están trabajando en la evacuación de más civiles de la planta”.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) confirmó un poco antes que una “operación de paso seguro está en marcha” en Azovstal, coordinada por las fuerzas rusas, ucranianas y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

En paralelo, el Ministerio ruso de Defensa afirmó que 80 civiles habían dejado este sitio industrial y fueron conducidos hacia territorios del este controlados por los rusos.
“Ochenta civiles, incluidos mujeres y menores (...) fueron socorridos”, anunció el Ministerio ruso en un comunicado, en el que afirmó que “aquellos que deseaban partir hacia zonas controladas por el régimen de Kiev, fueron entregados a los representantes de la ONU y del Comité Internacional de la Cruz Roja”.
El Ministerio de Defensa publicó un video de las evacuaciones en el que se veía a los civiles llegando en autobús a la ciudad de Bezimenne, a medio camino entre la frontera rusa y Mariúpol, donde son recibidos por los enviados de la ONU y el CICR bajo la vigilancia de los soldados rusos.
No está claro de dónde viene la diferencia de evacuados entre una y otra fuente, pero el Ministerio ruso de Defensa ya anunció el sábado que habían salido de Azovstal cerca de 50 civiles.
En un mensaje de Telegram de Andriy Yermak, responsable del gabinete presidencial ucraniano, afirmó que era solo “el primer paso”.
“La evacuación de civiles de la ciudad de Mariúpol, y en particular desde la planta metalúrgica de Azovstal, comenzó hoy”, escribió Yermak, en una operación que incluyó “más de 100 mujeres, menores y personas mayores”.
“Fue una operación difícil y todavía queda mucho trabajo por hacer, pero nada nos parará”.
El área industrial de Azovstal, de unos 11 kilómetros cuadrados, es el último reducto de resistencia ucraniana en la ciudad portuaria de Mariúpol, que ahora está controlada por Rusia.
Las condiciones de vida en la red de túneles bajo la fábrica de acero, fueron descritas como atroces. Hasta ahora los esfuerzos de evacuación anteriores habían fracasado.

Este domingo, el papa reiteró su petición de que se abran corredores humanitarios seguros durante el rezo del Angelus en la Plaza San Pedro del Vaticano.
“Mis pensamientos están con la ciudad ucraniana de Mariúpol, ciudad de María, bombardeada y destruida de una forma bárbara”, dijo el pontífice.
La invasión lanzada por Rusia el 24 de febrero ha dejado miles de muertos y millones de desplazados, y los países occidentales y sus aliados se han movilizado para entregar ayuda bélica a Ucrania y han impuesto duras sanciones para Rusia.
El conflicto está concentrado en el este y en el sur de Ucrania, aunque hay bombardeos de misiles rusos en todo el país, principalmente con el objetivo de destruir infraestructuras y vías de suministro.
Para los rusos la conquista total de la ciudad portuaria de Mariúpol les permitiría unir los territorios conquistados en el sur, en particular la península de Crimea anexionada en 2014, con las repúblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk en el este.
Precisamente en este flanco oriental el ejército ruso, numéricamente superior a su adversario ucraniano y mejor dotado de artillería, está buscando el control, desde el norte y el sur, para completar su dominio sobre el Donbás.
Un alto cargo militar ucraniano dijo que conversó con el jefe del estado mayor conjunto estadounidense, Mark Milley, sobre la “difícil situación en el este”, particularmente “en las áreas de Izium y Sieverodonetsk, donde el enemigo concentró sus esfuerzos máximos”.
Pero las fuerzas ucranianas también han recapturado territorios en los últimos días, en especial alrededor de la ciudad de Járkov.
Una de las zonas recuperadas de control ruso fue la aldea de Ruska Lozova, que según los evacuados estuvo ocupada durante dos meses.
“Nos quedamos en los sótanos sin comida durante dos meses, comimos lo que teníamos”, dijo a la AFP un habitante de 40 años.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, sostiene que la operación militar se desarrolla conforme a lo planeado por Rusia y advirtió a los países occidentales que dejen de enviar ayuda militar a Ucrania.

