Un panel médicos de Estados Unidos se pronunció este viernes 17 de septiembre a favor de administrar una tercera dosis de la vacuna anticovid de Pfizer a los mayores de 65 años o en situación de riesgo, pero en contra de aplicarla a toda la población, recomendación que implica un revés para el presidente Joe Biden que quiso lanzar una campaña de refuerzo general.
Luego de un día de debates, este comité asesor de la Agencia Estadounidense de Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) integrado por investigadores, epidemiólogos y especialistas en enfermedades infecciosas, tomó dos decisiones.
Por un lado, fueron unánimes sobre la necesidad de aplicar una tercera dosis para las personas mayores de 65 años, así como para aquellos con alto riesgo de desarrollar una forma grave de la enfermedad, seis meses después de la segunda dosis.
Entre las personas de “alto riesgo” figura el personal de la salud.
Pero por otra parte el panel también expresó su preocupación por los posibles efectos secundarios que generaría una dosis adicional de la vacuna si se administrara a toda la población, especialmente entre los más jóvenes.
Los científicos mencionaron en particular preocupaciones sobre los riesgos de miocarditis, una inflamación del músculo cardíaco, en varones adolescentes y adultos jóvenes.
Las recomendaciones de este comité no son vinculantes, pero es muy raro que las autoridades no las respeten.
“Creo que esto debería demostrarle al público en general que los miembros de este comité son independientes de la FDA, y que tenemos algo que decir cuando se nos invita a sentarnos” a la mesa, dijo uno de sus miembros, Archana Chatterjee.
El gobierno de Biden había anunciado en agosto que lanzaría una campaña de refuerzo a partir del 20 de septiembre para todos los adultos que hubieran recibido su segunda dosis ocho meses antes.
Esta decisión tomó por sorpresa a muchos expertos.
La desconfianza se había extendido a las filas de la FDA, que emitió un documento teñido de cautela antes de la reunión del viernes.

