La Casa Blanca expresó este viernes una férrea defensa al presidente, Joe Biden, un día después de que el informe de un fiscal especial pusiera en cuestión su memoria pero decidiera no imputarlo por la retención de materiales clasificados de su etapa de vicepresidente.
”El informe expone un ejemplo tras otro de cómo no tomó intencionalmente documentos clasificados, de cómo no compartió documentos clasificados con nadie y de cómo tampoco compartió información clasificada”, apuntó en una conferencia de prensa uno de los portavoces presidenciales, Ian Sams.
El Departamento de Justicia ha estado investigando a Biden desde que a finales de 2022 fueron hallados en su domicilio de Delaware y en una oficina privada una veintena de documentos clasificados de la época en la que fue vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).
Robert Hur, el fiscal especial encargado del caso, descartó este jueves recomendar cargos contra el mandatario, pero también apuntó que demostró “una memoria significativamente limitada” en los interrogatorios y que su estado en 2023 había empeorado en comparación con grabaciones que se tenían de 2017.
”Esos comentarios están mal y son imprecisos. (...) Cuando eres el primer fiscal especial de la historia que no acusa a nadie, hay presión para criticar y hacer declaraciones que tal vez de otro modo no harías”, subrayó Sams.
La investigación, según añadió, “exploró todas las teorías, pero los hechos y las pruebas las contradicen. La decisión es que no hay caso”.
El propio Biden respondió este jueves a la publicación del informe con una intervención ante la prensa que se añadió a última hora a su agenda y en la que, en un tono visiblemente molesto, alegó que su memoria está bien y que, aunque es “un hombre mayor”, sabe lo que hace.
