El gobernador de Florida, Ron DeSantis, prohibió este viernes 2 de abril el uso de los “pasaportes de vacunas” en este estado del sureste de Estados Unidos, mientras la Unión Europea avanza en las discusiones para crear este certificado sanitario digital y a casi un mes de que China lanzara el suyo.
La orden ejecutiva del gobernador republicano prohíbe a las oficinas del gobierno emitir ningún documento equiparable a los llamados “pasaportes de vacuna” con el propósito de certificar que un individuo ha sido inmunizado contra el covid-19.
También prohíbe a las empresas privadas de Florida que exijan a sus clientes ningún tipo de documento que certifique su vacunación o su inmunidad tras haberse recuperado del coronavirus.
La orden de DeSantis explica que “los llamados pasaportes de vacuna reducen la libertad individual y perjudicarán la privacidad del paciente”.
El gobernador, un ferviente partidario del expresidente Donald Trump que suena como posible presidenciable, había anunciado el lunes que su estado no forzaría el uso de estos documentos.
“Es completamente inaceptable que el gobierno o el sector privado impongan el requisito de mostrar una prueba de vacuna para simplemente poder participar en la sociedad de forma normal”, dijo entonces DeSantis en conferencia de prensa.
“Si quieres ir al teatro, ¿tienes que mostrar eso?”, añadió. “No. No apoyamos eso”.
Su anuncio se produjo luego de que el diario Washington Post reportara en base a varias fuentes anónimas que el gobierno del presidente demócrata Joe Biden está trabajando en el desarrollo de un documento estandarizado --un pasaporte de vacuna-- que permita reiniciar la vida normal.
Este tipo de documentos están siendo discutidos globalmente para demostrar que una persona ha sido inmunizada contra el covid-19 y, entre otras cosas, facilitar los viajes internacionales y reanimar el turismo.


