La presidenta electa de Perú, la derechista Keiko Fujimori, aseguró este miércoles que ha aprendido de sus errores y que ha sabido perdonar y pedir perdón, con miras al mandato que iniciará en pocos días, para el que prometió poner al Estado al servicio de la población para acabar con la desigualdad que está “ahogando” al país.
Fujimori recibió las credenciales del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) como presidenta electa, en una ceremonia celebrada en el Gran Teatro Nacional de Lima.
“Les prometo que pondremos el Estado al servicio de la población para terminar con esta desigualdad y enfrentamiento que nos está ahogando como sociedad. La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, gobernar para todos”, dijo Fujimori.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) expuso en su discurso que durante “mucho tiempo” Perú ha convivido con un Estado que no llega y esa realidad “tiene que cambiar”.

“Perú no necesita un gobierno que explique los problemas. Necesitamos un gobierno que los resuelva. No hemos venido a administrar la inercia. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado”, indicó la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
En este sentido, señaló que ha llegado el tiempo de acelerar las decisiones que el país está esperando desde hace mucho tiempo, “con orden, con responsabilidad, con eficiencia y, sobre todo, con sensibilidad humana”.
“Instauraremos una nueva forma de gestionar, cada ministerio, cada autoridad conocerá las metas que debe alcanzar. Cada ciudadano podrá evaluar nuestros avances porque gobernar significa rendir cuentas”, apuntó.
