El Gobierno turco ordenó este domingo 24 de diciembre cesar a más de 2 mil 700 personas que trabajan en instituciones públicas por su supuesta vinculación con organizaciones "terroristas", en lo que constituye una nueva ola de purgas desde el fallido golpe de Estado de 2016.
Un total de 2 mil 756 personas fue depuesta de sus cargos en diferentes instituciones públicas, incluidos los ministerios de Interior, Relaciones Exteriores y Defensa, según un decreto publicado en el boletín oficial.
Desde el intento de golpe del 15 de julio de 2016, el Gobierno turco instauró el estado de emergencia, medida que extendió en cinco ocasiones. Entre los cesados este domingo figuran 637 militares y 105 universitarios.
El decreto precisa que los que caen dentro de esta decisión son miembros o están en relación con organizaciones "terroristas" o estructuras que actúan en contra de la seguridad nacional. El decreto también ordena el cierre en el país de 17 instituciones, incluidos dos periódicos y siete asociaciones.
Un segundo decreto publicado el domingo prevé que los sospechosos acusados de haber actuado contra el orden constitucional deberán comparecer ante los tribunales.
Con el objetivo de acabar con lo que el presidente Recep Tayyip Erdogan llama el "virus" de la influencia del predicador islamista Fethullah Gülen, acusado de instigar el golpe, las autoridades lanzaron una importante purga en los órganos del Estado. Más de 55 mil personas fueron detenidas y más de 140 mil fueron cesadas o suspendidas en sus actividades desde julio de 2016.
