El presidente de Chile, Gabriel Boric, dijo ayer miércoles, al rendir su primera cuenta ante el Congreso, que pondrá énfasis en la lucha contra la crisis de violencia en el país, sin dejar de lado sus promesas de mejorar derechos sociales.
“Chile merece vivir en paz. Necesitamos recuperar los espacios públicos, con actividades comunitarias, culturales, que convoquen a todos y todas”, dijo el mandatario en el Parlamento, en la ciudad de Valparaíso.
Boric asumió su cargo el pasado 11 de marzo, para dirigir un país en el que la violencia en las calles y la violencia armada en el sur han sido la nota dominante.
“Las múltiples violencias que hemos visto desarrollarse en los últimos años no pueden ni deben ser normalizadas”, afirmó.
Durante la primera semana, la ministra del Interior, Izkia Siches, fue recibida a balazos cuando se dirigía a visitar una comunidad mapuche en el sur del país.
Las protestas en el centro de Santiago no han logrado ser contenidas, encabezadas ahora por estudiantes secundarios, mientras que desde el gobierno se reconoce que Chile “atraviesa por el peor momento para la seguridad” desde el retorno a la democracia (1990) tras una ola de delitos violentos.
Este miércoles, mientras Boric daba la cuenta pública, un centenar de estudiantes protagonizó nuevos incidentes en el centro de Santiago frente al palacio presidencial de La Moneda.
Siete personas han muerto en las regiones de La Araucanía y el Biobío en lo que va de este año, en un recrudecimiento de los atentados que tienen como trasfondo las reivindicaciones de tierra que los mapuches consideran suyas por derechos ancestrales, hoy en manos de empresas forestales y agricultores.
“La violencia armada no será tolerada en nuestro país”, advirtió Boric.
Entre las medidas anunciadas destacó la propuesta para aprobar una ley que “permita avanzar hacia la prohibición total de tenencia de armas”, ya que en Chile una persona puede comprar una y registrarla con ser mayor de 18 años, aprobar un curso especializado para su uso y no haber sido condenado por crimen o delito.
También reformar la policía militarizada de Carabineros para “mejorar la seguridad en el país” e invertir $2.1 millones para “mejorar las capacidades periciales de la Policía de Investigaciones”, dijo.
Boric manifestó que “la presencia del crimen organizado, del narcotráfico, el tráfico de migrantes, la trata de personas, el robo de madera y el lavado de dinero es evidente” en Chile y que el gobierno planea invertir $3.6 millones para prevenirlo, controlarlo y perseguirlo.
Plan ferroviario
Uno de los megaproyectos esbozados por Gabriel Boric fue el que busca desplegar servicios de trenes para pasajeros urbanos y suburbanos, y avanzar gradualmente en la construcción de servicios interregionales de pasajeros en distancia media y larga, así como nueva infraestructura para servicios de carga.
Entre los diferentes ejes de su ponencia, en el apartado de derechos básicos destacó el anuncio para dar urgencia a la tramitación en el proyecto de ley que establece el derecho a la eutanasia, aprobado en la Cámara de Diputados y a la espera de ser tratado en el Senado.
Anunció también la construcción de “un verdadero sistema de seguridad social” como alternativa al actual sistema privado de capitalización individual.
“Les propongo el siguiente desafío”, dijo Boric ante el Congreso. “Lograr que la productividad vuelva a crecer al ritmo de 1.5% al año”.
El plan del gobierno para conseguir el objetivo del desafío es realizar “mayor inversión en investigación, desarrollo, innovación y capacitación. Adecuación de las jornadas laborales en el marco de las 40 horas, desarrollo de la economía digital, aprovechar las ventajas comparativas de la producción limpia, bajar los costos de las empresas en seguridad, mejorar el cumplimiento regulatorio y de las obligaciones tributarias”, enumeró el presidente.

