El grupo armado palestino aseguró estar dispuesto a liberar a todos los rehenes que aún retiene, vivos o muertos, si se cumplen ciertas condiciones.
Trump celebró el anuncio como un “gran día” y pidió a Israel que detenga los bombardeos para facilitar la liberación.
Pero Hamás omitió puntos clave del plan, como el desarme del grupo y su salida del poder en Gaza, lo que deja dudas sobre la viabilidad del acuerdo.
Mientras tanto, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu enfrenta presión interna para continuar la ofensiva militar.

