Una serie de incendios forestales que avanzan sin control en el sur de Chile dejan al menos 19 muertos y miles de evacuados, de acuerdo al último balance oficial.
En medio del verano austral, con altas temperaturas y fuertes vientos, bomberos combatían 14 focos de incendios en las regiones de Ñuble y Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
Las dos regiones se mantienen bajo alerta roja.
En el último reporte oficial, el ministro de Seguridad, Luis Cordero, actualizó a 19 la cifra de muertos.
“El total de personas fallecidas hasta ahora son 19. Dieciocho corresponden a la región de Biobío y uno, a la región de Ñuble”, afirmó.
Más temprano, al reportar 18 víctimas, el presidente Gabriel Boric aseguró que tenía “la certeza de que ese número va a aumentar”.
Boric anunció, además, el toque de queda nocturno en las localidades más afectadas en la región del Biobío, como Lirquén y Penco.
“Las condiciones son muy adversas”, advirtió el mandatario.
En Lirquén, militares resguardaban las calles al caer la noche.
Sin embargo, pese al toque de queda varios grupos de vecinos seguían trabajando en la remoción de escombros o apagando algunas llamas alumbrados sólo por linternas, constató un periodista de la AFP en el lugar.
El presidente Boric viajó el domingo a Concepción para liderar las labores de control de las llamas. Regresó luego a Santiago y anunció que el lunes se reunirá con el mandatario electo, José Antonio Kast, “para compartirle información actualizada” de la tragedia.
“En momentos difíciles, Chile se une. Nuestro gobierno y el Presidente electo trabajaremos juntos”, afirmó el mandatario.


