La discoteca que se incendió la noche del viernes, 30 de octubre, en Bucarest causando la muerte de 27 personas y 184 heridos, habría incumplido las normas de seguridad según los primeros indicios, afirmó este sábado el presidente de Rumania, Klaus Iohannis.
"Ya tenemos indicios de que no se han respetado los reglamentos legales", señaló el jefe del Estado a la prensa y subrayó que la tragedia se produjo por "ignorar las normas y la ley".
"Espero que las autoridades terminen rápidamente las investigaciones y tengamos las conclusiones para poder explicar a los padres, hermanos e hijos de las víctimas por qué ha sucedido esto", agregó Iohannis.
Las autoridades todavía no se han pronunciado sobre las posibles causas del desastre ocurrido durante un concierto de rock, un testigo relató al canal de noticias Digi24 que las llamas fueron provocadas por fuegos artificiales que incendiaron un pilar del interior del local.
