Cientos de indígenas guatemaltecos desafiaron un estado de sitio y bloquearon una carretera este martes 21 de diciembre, por segundo día consecutivo, para exigir una solución a un añejo conflicto limítrofe entre dos municipios que el fin de semana provocó la masacre de trece personas.
Con piedras, neumáticos, ramas de árboles y bloques de concreto, los manifestantes del municipio de Santa Catarina Ixtahuacán cerraron la carretera Interamericana en el kilómetro 170, al oeste del país.
En ese mismo sitio el lunes manifestantes y familiares velaron a once de las víctimas, cuyos ataúdes yacieron en hilera durante horas sobre la carretera, en medio de un altar con flores, velas, humo de incienso y fotografías de los 13 niños, mujeres y ancianos asesinados.
“La población quiere paz y tranquilidad y una solución inmediata, porque lo que se está solicitando es únicamente el límite” con el municipio vecino de Nahualá, dijo a la AFP el líder comunitario Francisco Tambriz, de 51 años.
Santa Catarina Ixtahuacán y Nahualá mantienen un conflicto que data desde hace más de un siglo por los límites entre ambos pueblos de la misma etnia maya, una disputa que ha generado varios episodios de violencia.
La noche del sábado, la Policía informó del asesinato de 13 personas, incluidos tres niños que eran hermanos, la localización de un camión semiquemado y una patrulla con perforaciones de bala en la aldea Chiquix, en Nahualá.
Las víctimas, originarias de Santa Catarina Ixtahuacán, que se dirigían a recolectar maíz, fueron blanco de una emboscada perpetrada por hombres armados. Tres hombres presuntamente responsables por la matanza han sido detenidos.

