Israel publicó este domingo 4 de septiembre una versión suavizada de una contestada ley sobre el ingreso de extranjeros a Cisjordania ocupada, pero sus opositores siguen rechazándola pues limitará, a partir de octubre, las estancias de estudiantes y profesores internacionales, e incluso de los cónyuges de palestinos.
Israel “eliminó algunos de los elementos más escandalosos del procedimiento, pero el problema básico sigue existiendo” pues “impedirá que miles de familias vivan juntas por razones descaradamente políticas”, denunció la oenegé HaMoked, que aboga por los derechos de los palestinos.
Para esta organización, que impugnó la ley ante la justicia, Israel “viola sus obligaciones legales internacionales” con esta normativa.
Israel, que ocupó los territorios palestinos en 1967, publicó en febrero un primer borrador de la ley. Su última versión, que impone restricciones a los extranjeros que desean casarse con palestinos o viajar a Cisjordania para estudiar, enseñar, trabajar o ser voluntarios, entrará en vigor el 20 de octubre, en el marco de un programa piloto de dos años.
Estas restricciones no aplicarán a las personas que visitan Israel ni a los habitantes de los numerosos asentamientos judíos establecidos en Cisjordania ocupada.
Tom Nides, embajador de Estados Unidos en Israel, expresó el domingo su “preocupación” por la ley pese a las modificaciones, dado el “posible impacto negativo en la unidad familiar” palestina.
