El gobierno italiano prometió investigar a fondo la caída el domingo de una cabina de teleférico que causó la muerte de 14 personas, incluidos cinco israelíes, en Stresa, en el norte de Italia.
“Vamos a arrojar luz sobre todas las circunstancias que rodearon lo sucedido. Creamos un comité especial para ello”, informó este lunes el ministro de Transporte, Enrico Giovannini, durante una conferencia de prensa celebrada en el lugar del accidente.
Por su parte la fiscalía de Milán abrió una investigación por “homicidio involuntario y negligencia”.
El único superviviente de la tragedia es un niño de cinco años, que se encuentra hospitalizado en Turín, con traumatismo craneoencefálico y fractura de piernas.
“Su estado es crítico pero tenemos esperanzas. Las próximas 48 horas son cruciales”, explicó el director del hospital, Giovanni La Valle, al diario La Repubblica.
El accidente se produjo el domingo a 100 metros de la última estación del teleférico que cubría el recorrido desde el lago Mayor hasta la montaña de Mottarone, de mil 490 metros.
Según los socorristas fue causado al parecer por la rotura de un cable portante, provocando la caída de la cabina con 15 personas en su interior.
La cabina se desplomó desde unos 15 metros y luego rodó por una parte de la ladera antes de estrellarse contra un árbol.
Por ahora ha sido descartado un problema de sobrecarga, ya que esas cabinas pueden transportar más de 35 pasajeros.

