El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, denunció este martes la ofensiva reciente de Rusia en el este de Ucrania y pidió una “pausa humanitaria” de cuatro días con ocasión de la Pascua ortodoxa.
“La concentración intensa de fuerzas y fuego hace esta batalla inevitablemente más violenta, sangrienta y destructiva”, dijo Guterres, llamando a una tregua parcial en el conflicto desde el jueves al domingo 24 de abril para respetar las fechas festivas.
Guterres destacó que una tregua “humanitaria” permitiría el paso seguro de los civiles que huyen de la guerra en el este y la entrega de suministros de ayuda a las zonas más afectadas.
Rusia lanzó durante la noche decenas de ataques aéreos en el este de Ucrania, con lo abrió una nueva fase del sangriento conflicto con combates en la región de Donbás.
“La Pascua es una temporada de renovación, resurrección y esperanza.... Pero este año, la Semana Santa se celebra bajo la nube de una guerra. Cientos de miles de vidas penden de un hilo”, subrayó el jefe de la ONU.
Según Guterres, “la concentración intensa de fuerzas y fuego hace esta batalla inevitablemente más violenta, sangrienta y destructiva”.
Las fuerzas armadas ucranianas confirmaron el aumento de los combates en el este del país, después de que el presidente Volodimir Zelenski dijera que Rusia había iniciado la esperada ofensiva en la región de Donbás, el corazón industrial de Ucrania.
La campaña militar rusa se vuelve a centrar en Donbás -área que los separatistas pro-Moscú controlan parcialmente desde 2014-, después de que sus esfuerzos por capturar la capital, Kiev, se vieran frustrados.

