Los demócratas llevan esperando tres años para un ganador de los suyos que plante cara al presidente Donald Trump. En el Súper Martes Joe Biden dejó ver que podría convertirse en el campeón.
El candidato arrasó en el sur profundo de Estados Unidos, mostrando su atractivo entre los votantes afroamericanos en el corazón del partido, y logró una victoria en Minnesota, un estado predominantemente blanco del “Rust Belt” o cinturón industrial del país en la mira de Trump este noviembre.
Se ganó a las poblaciones ricas y con alto nivel educativo de Virginia y Carolina del Norte, que dudaban durante meses qué candidato apoyar. También se marcó un tanto en Massachusetts, el estado natal de un rival.
Team, because of you we had an incredible Super Tuesday. Now, it's time to focus on beating Donald Trump. We can get him out of the White House with your help.
— Joe Biden (Text Join to 30330) (@JoeBiden) March 4, 2020
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Y tarde en la noche, Biden asestó otro golpe, esta vez en Texas, el segundo mayor botín de delegados, y se mantuvo a la cabeza en Maine, estados que parecían estar fuera de alcance hace unos días.
En política, no se gana hasta que se gana. Y en las primarias cruciales del Súper Martes en 14 estados de Estados Unidos, Biden hizo exactamente eso, y los votantes demócratas obsesionados con derrotar a Trump finalmente comenzaron a unirse en torno a su candidato.
El exvicepresidente todavía tiene un largo camino por recorrer. Su rival principal, Bernie Sanders, ganó California, el mayor premio de la carrera de nominaciones, donde una victoria arrolladora podría dar al senador de Vermont suficientes delegados para contrarrestar el éxito de Biden el martes.
Thank you California! You showed that Americans are ready for a government and economy that works for all of us, not just the 1%. Let's go forward together. https://t.co/qFdemjdof1
— Bernie Sanders (@BernieSanders) March 4, 2020
El resurgimiento del exvicepresidente fue aún más notable tras su caída como líder de la carrera, magullado por una campaña sinuosa y una recaudación de fondos mediocre.
Aun así, los tres días arrolladores después de la convincente victoria de Biden en Carolina del Sur, que hizo que competidores como Pete Buttigieg y Amy Klobuchar respaldasen al exvicepresidente, puso de relieve hasta qué punto medida los demócratas estaban preparados para unirse detrás de cualquiera que se considere que está listo para enfrentarse a Trump.
“Hace solo unos días, la prensa y los expertos dieron la campaña por muerta”, dijo Biden a sus seguidores en Los Ángeles. “Estoy aquí para informar que estamos muy vivos”.


