El máximo tribunal electoral brasileño avaló el viernes que el presidente Michel Temer permanezca en el cargo.
Por cuatro votos contra tres, el Supremo Tribunal Electoral rechazó que haya habido violaciones en el financiamiento de su campaña, lo cual habría llevado a anular el mandato de Temer.
La decisión es una victoria para Temer, quien ha enfrentado crecientes llamados para que renuncie en medio de un escándalo de corrupción.
La crisis política en Brasil, que comenzó con los intentos del año pasado por retirar a Dilma Rousseff del cargo por violar las leyes presupuestales, se encuentra en su punto más álgido.
Prácticamente todas las semanas hay protestas para exigir la renuncia de Temer, son frecuentes los gritos en el Congreso y hay un creciente debate en los medios de comunicación sobre si el presidente terminará o no su periodo.
Pese a ese triunfo en el tribunal electoral, el atribulado presidente aún enfrenta otras amenazas debido a las investigaciones de corrupción que han sacudido al país, el cual apenas está recuperándose de una profunda recesión económica.
El mandato de Rousseff, que completa Temer, termina a finales de 2018.
