El escándalo ‘LuxLeaks’ llega este martes, 26 de abril, a los tribunales en Luxemburgo en donde comienza el juicio contra los informantes que revelaron los cuestionados acuerdos fiscales de las multinacionales para evadir impuestos, a solo semanas de que estallara la polémica por la opacidad fiscal con los papeles del bufete panameño Mossack Fonseca.
Tres personas estarán en el banquillo de los acusados por haber revelado miles de páginas de documentos fiscales de la sede de Luxemburgo de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) que exponían en la arena pública las prácticas fiscales utilizadas por las multinacionales para evadir impuestos.
Antoine Deltour, empleado de PwC, es acusado de haber organizado la fuga al entregar una serie de documentos al periodista francés Edouard Perrin, que reveló el escándalo en mayo de 2012 en el programa galo Cash Investigation difundido por el canal público France 2.
Perrin fue acusado en abril de 2015 de complicidad de robo, violación del secreto profesional, violación del secreto comercial y lavado. Se le acusa asimismo de haber manipulado a otro empleado de PwC, Raphael Halet, para organizar una segunda filtración de documentos. Los documentos fueron luego publicados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación en noviembre de 2014 durante los primeros días en función del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ex primer ministro de Luxemburgo durante casi 20 años (1995-2013).
Bajo su gobierno el Gran Ducado firmó numerosos acuerdos fiscales con las multinacionales, conocidos como “tax rulings” o decisiones fiscales anticipadas.
