La comunidad internacional ha comprometido este lunes 7,500 millones de dólares para ayudar a la reconstrucción de las zonas devastadas por el terremoto del pasado febrero en Turquía y Siria, de los que la Unión Europea y sus países miembro aportarán 3,500 millones.
Del total de las contribuciones, la gran mayoría, $6.4millones se dirigirán a la reconstrucción de las zonas golpeadas en Turquía, mientras que para los afectados en Siria se han comprometido $101 millones.
“Estoy muy feliz de anunciar que la comunidad internacional ha demostrado una fuerte solidaridad”, ha proclamado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una rueda de prensa en Bruselas al término de la Conferencia internacional de Donantes en la que han participado más de 60 delegaciones.
Von der Leyen ha detallado que $1,170 millones procederán de las arcas comunitarias y $536 millones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) avalado por el presupuesto europeo. Este compromiso, junto al dinero comprometido por los Estados miembro, elevará la contribución de la Unión Europea hasta los $3,539 millones
“En total, con la contribución de la comunidad internacional, hemos recaudado 7,500millones de euros para la gente de Turquía y Siria”, ha celebrado Von der Leyen, quien ha expresado su pesar por las más de 49,000 muertes causadas por la catástrofe y ha mostrado su apoyo a los millones de personas que han perdido sus hogares.
La jefa del Ejecutivo comunitario ha recalcado así que el dinero comprometido es una “fuerte señal” del apoyo a las víctimas y ha aplaudido que la Unión Europea estuvo “desde el primer día” con las víctimas, al tiempo que se ha mostrado convencida de que, en caso de que la tragedia hubiera ocurrido en la UE, el bloque podría “contar” también con Ankara para recibir ayuda inmediata.
Von der Leyen, además, ha apuntado que la Unión Europea está preparada para, después de la ayuda urgente, contribuir a la recuperación y reconstrucción de Turquía, “no sólo con dinero sino también con conocimiento y experiencia”, en referencia a proyectos de reconstrucción sostenibles y siguiendo altos estándares de seguridad frente a terremotos.

