La huelga de médicos en prácticas que está afectando seriamente al sistema de salud en Corea del Sur cumple este martes una semana sin que el Gobierno ni el personal sanitario den muestras de ceder en sus respectivas posiciones con respecto al aumento de plazas en las facultades de Medicina.
El Ministerio de Salud informó que 8 mil 939 médicos en prácticas, el 72.7% de los que trabajan en el país, han abandonado sus puestos de trabajo.
”A partir de marzo, la suspensión de licencias y el inicio de procedimientos legales resultará inevitable para aquellos que no regresen al trabajo”, afirmó en una reunión con funcionarios el ministro de Salud, Cho Kyoo-hong, en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.
El Gobierno, que ha emitido miles de órdenes para que los médicos retornen al trabajo bajo amenaza de retirar licencias e imputarles por abandono de pacientes, ha dado un ultimátum para que el personal sanitario regrese a los centros médicos antes del 1 de marzo si no quiere encarar consecuencias legales.
El Ejecutivo ha instado a designar ya equipos específicos dentro de la Fiscalía General y la Policía para que comiencen a investigar los posibles delitos a partir del próximo viernes. Pero el número creciente de sanitarios que han decidido unirse a la huelga y el mensaje de la Asociación de Médicos de Corea (KMA), que ha dicho que peleará “hasta el final” para que no se incrementen las plazas en las facultades y ha convocado una manifestación en la que se prevén unos 20 mil asistentes el próximo 3 de marzo en Seúl, muestran que no hay intención de doblegarse.
Desde que comenzó la huelga el pasado 20 de febrero, el número de nuevos pacientes ha caído un 24% en los grandes hospitales surcoreanos, donde se están cancelando además la mitad de las operaciones agendadas.
