La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) criticó este viernes 6 de diciembre las acciones adoptadas por el presidente Jair Bolsonaro y el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, contra O Globo y Folha de S. Paulo, dos de los diarios de mayor influencia en Brasil.
Además, condenó la reiterada embestida de los líderes políticos brasileños contra la prensa y recordó a las autoridades de Brasil que “en una democracia las críticas y opiniones se debaten y no deben servir para justificar represalias”.
Christopher Barnes, presidente de la SIP, y Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, dijeron que "siempre existirá tensión natural entre la prensa y el poder político”.
Pero Barnes y Rock recordaron que en una democracia las críticas y las opiniones contrarias se pueden discutir y contrarrestar con otras opiniones, pero nunca pueden justificar que el poder adopte represalias de ningún tipo.
La Alcaldía de Río de Janeiro anunció la suspensión de relaciones con el periódico O Globo, prohibiéndole a sus periodistas participar en conferencias de prensa y actos de la municipalidad.
Crivella dijo que se abstendría de comentar o responder preguntas de reporteros de O Globo, al que considera un “panfleto político”, y amenazó también con demandar a dos de sus periodistas, a los que llamó “bribones”.
En tanto, Bolsonaro y miembros de su administración han tomado represalias en contra del diario Folha de S. Paulo por reportajes y editoriales críticos de su administración.
A finales del mes de octubre, Bolsonaro anunció que todo el gobierno federal cancelaría la suscripción a Folha de S. Paulo y además cuestionó a las empresas que pautan publicidad en este diario.
Bolsonaro esta semana invitó “a todo Brasil” a que “no compre el periódico Folha de S. Paulo”.
La SIP recordó que el informe sobre Brasil presentado en octubre consignó que la situación de la libertad de prensa había empeorado, “especialmente por la postura agresiva de Bolsonaro hacia la prensa”.

