Dos días después de la gran jornada de movilización contra la reforma de las pensiones del presidente francés, Emmanuel Macron, la tensión social se trasladó este sábado a una zona rural, donde los ecologistas reunieron a miles de personas en una concentración en contra de unos macro-emabalses para riego.
Entre los manifestantes en el municipio de Sainte-Soline, en el oeste del país, se infiltró un millar de violentos, enmascarados y vestidos de negro, algunos de ellos llegados de países vecinos, que atacaron a las fuerzas del orden que habían acudido a proteger esos estanques artificiales, indicaron las autoridades.
Varios vehículos de la gendarmería fueron incendiados por los cócteles molotov lanzados por los violentos, que se situaron frente a las barricadas levantadas por los agentes, que trataban de dispersarlos utilizando un cañón de agua y gases lacrimógenos.

El ministro del Interior, Gérald Darmanin, aseguró que 24 gendarmes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, con un traumatismo craneal, al igual que un manifestante, ambos trasladados en helicóptero a un centro hospitalario, sin que se tema por su vida.
Otros seis manifestantes resultaron heridos de menor importancia, según el ministro, que denunció ataques a los gendarmes que trataban de evacuarlos.
Darmanin consideró las agresiones a los gendarmes “de una extrema violencia, nunca vista” y acusó a políticos de izquierda de no condenar con contundencia este tipo de actos. ”Es inadmisible”, dijo el ministro, que acusó a ciertos políticos de “escupir a la cara de los gendarmes que están teniendo un comportamiento ejemplar”.
Las autoridades aseguraron que los grupos violentos actuaron con material explosivo, parte del cual había sido confiscado la víspera en controles que se habían puesto en marcha, al igual que material incendiario.
Varios vehículos de la gendarmería fueron incendiados por los cócteles molotov lanzados por los violentos, que se situaron frente a las barricadas levantadas por los agentes, que trataban de dispersarlos. VIDEO EFE. #LaPrensaSecuestrada https://t.co/hlx6U0F6VX pic.twitter.com/rqYatlsrJO
— La Prensa Panamá (@prensacom) March 25, 2023
La prefecta del departamento (delegada del Gobierno), Emmanuelle Dubée, que recordó que la manifestación no estaba autorizada, indicó que también se confiscaron morteros y otras armas blancas, como hachas, machetes, cuchillos y bolas de petanca que pretendían ser lanzadas contra los agentes.
Unos 3 mil 200 agentes fueron desplegados en la zona para evitar a los manifestantes alcanzar los estanques y se lanzaron unos 4 mil botes de gases lacrimógenos, señaló el ministro. En el lugar se dieron cita más de 6 mil militantes, según las cifras del Gobierno, 25 mil según los organizadores, la mayor parte de ellos pacíficos.
