El primer ministro iraquí Haider al-Abadi anunció el lunes el inicio de las operaciones militares para liberar la ciudad norteña de Mosul, en poder del grupo Estado Islámico, en lo que será la mayor batalla que libre el país desde la salida de las fuerzas estadounidenses hace casi cinco años.
La televisión estatal difundió a primeras horas del lunes un breve comunicado en que se da a conocer el comienzo de la ofensiva militar que era muy esperada para expulsar al EI de la segunda ciudad más grande de Irak.
En las transmisiones se ve al primer ministro, vestido con uniforme de las fuerzas antiterroristas de élite, que pronuncia un mensaje flanqueado de oficiales militares de alto rango.
"Las fuerzas que están liberándolos a ustedes hoy tienen un objetivo en Mosul, que es eliminar al Daesh y garantizar la dignidad de ustedes. Están ahí para su bien", declaró al-Abadi a los habitantes de la ciudad. "Dios mediante, venceremos", agregó el gobernante que utilizó el nombre alternativo en árabe del grupo Estado Islámico.
El estruendo de esporádico fuego de artillería se escuchaba en las planicies onduladas de Niniveh en la dirección de Mosul, según testigos.
La televisión estatal difundió música patriótica minutos después del anuncio. La ofensiva para recuperar Mosul será la operación militar de mayor escala emprendida por las fuerzas iraquíes desde la salida de los efectivos estadounidenses en 2011 y, si es triunfal, constituirá el revés más severo asestado a la fecha al Estado Islámico.
De acuerdo con el comunicado difundido en la página de al-Abadi, la lucha por la ciudad marca una nueva fase que llevará a la liberación este año de todo el territorio iraquí en poder de los combatientes del Estado Islámico.
En Washington, el secretario estadounidense de Defensa, Ash Carter, describió el inicio de la operación como "un momento decisivo en la campaña" para asestar una derrota duradera al grupo radical.
Estados Unidos y otros miembros de la coalición internacional "están preparados para apoyar a las fuerzas de seguridad iraquíes, combatientes peshmerga y al pueblo de Irak en la difícil batalla que enfrentan", afirmó Carter.
Las fuerzas iraquíes habían comenzado a reunirse alrededor de la ciudad en los últimos días. Incluyen a miembros de las fuerzas especiales de élite, que tienen previsto encabezar la ofensiva hacia el interior de la ciudad.
En Mosul vive más de un millón de civiles. La ciudad cayó ante combatientes del grupo EI en su ofensiva relámpago en junio de 2014, que dejó casi un tercio de Irak en manos de los milicianos y sumió al país en su crisis más grave desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003.
Tras tomar Mosul, el líder del grupo extremista, Abu Bakr al-Baghdadi, visitó la ciudad para declarar un califato islámico que en un momento dado abarcó casi un tercio de Irak y Siria.
Pero desde finales del año pasado, los milicianos han sufrido derrotas en el campo de batalla en Irak y su control en el país se ha visto reducido en gran parte a Mosul y pequeñas localidades en el norte y oeste del país.
Mosul se encuentra unos 360 kilómetros (225 millas) al noroeste de la capital, Bagdad.
Se espera que la operación para retomar Mosul sea la más compleja que ha enfrentado el ejército iraquí, que se ha reconstruido tras su humillante derrota en 2014.



