Miles de jóvenes desfilaron este viernes 5 de noviembre por las calles de la ciudad escocesa de Glasgow para pedir acción, y menos palabras, a los gobiernos que están negociando en la COP26 las medidas contra el cambio climático, tras casi una semana de grandes discursos.
“Para nosotros esta lucha es una necesidad, no una elección”, grita Sofía Gutiérrez, una joven activista colombiana, ante miles de personas en la céntrica George Square, tras una marcha festiva y llena de pancartas, cánticos y buen humor.
“¡No vamos a la escuela, queremos mantener frío el planeta!”, coreaban en inglés los chicos, muchos de los cuales se saltaron las clases acompañados de sus padres.
Algunos brillaban por su ingeniosidad: “el cambio climático es peor que los deberes”, portaba un niño en una pancarta.
Los adolescentes tenían un porte más serio y comprometido.
“Una vez más, vemos a los líderes mundiales dando grandes declaraciones y grandes promesas”, declaró a la AFP Mitzi Jonelle Tan, activista de Filipinas.
“Necesitamos cortes de emisiones drásticos, indemnizaciones del Norte para el Sur (...) y tenemos que acabar con la industria de los combustibles fósiles”, añadió.
“Espero que este día marque una diferencia”, explicó Zara, de 9 años, acompañada de su madre. “Tengo confianza en el futuro”, afirmaba.
Los “Viernes para el Futuro” fue una semilla plantada hace más de tres años por la activista sueca Greta Thunberg, presente también en Glasgow.
Una pequeña protesta simbólica ante el parlamento sueco se convirtió en un movimiento mundial que atrae a miles de seguidores, y que tiene como gran punto de encuentro las conferencias del clima de la ONU.
“Manifestaciones como esta meten presión a la gente que tiene el poder”, comentó la activista ugandesa Vanessa Nakate, una de las estrellas de esta generación de activistas, que también habló en George Square.

