Un servicio religioso en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, la residencia donde más tiempo solía pasar Isabel II, despidió este lunes a la que ha sido la soberana británica durante más de siete décadas.
Tras el gran funeral oficiado esta mañana en la abadía de Westminster, en el centro de Londres, la ceremonia en Windsor fue un acto más recogido, con unos 800 invitados, entre ellos miembros de las casas reales europeas.
El deán de Windsor, David Commer, ofició la misa en la capilla de San Jorge, emplazamiento habitual de bautizos, bodas y funerales de la realeza británica. Ese mismo escenario acogió el año pasado el funeral del duque de Edimburgo, esposo de la reina, cuya sepultura se encuentra en la cripta del castillo, donde esta tarde será asimismo enterrada Isabel II.
At the end of the Committal Service, The King placed The Queen's Company Colour of the Grenadier Guards on the Coffin.
— The Royal Family (@RoyalFamily) September 19, 2022
At the same time, The Lord Chamberlain "broke" his Wand of Office and placed it on the Coffin to signify the end of Service. pic.twitter.com/GyX7Wsa7Ee
En Windsor, esperaban a la reina dos de los muchos perros de la raza corgi que tuvo en vida, que ahora están al cuidado del príncipe Andrés y su exesposa Sarah Ferguson. También aguardaba a Isabel II su caballo favorito.

El rey de España, Felipe VI, y la reina emérita Sofía se desplazaron a Windsor tras haber asistido al funeral en la capital británica, mientras que la reina Letizia no pudo asistir a la misa al tener que tomar un vuelo con destino a Nueva York y el emérito Juan Carlos declinó la invitación.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, partió desde el aeropuerto de Stansted esta tarde, tras la ceremonia en Westminster, igual que otros líderes mundiales, que asisten esta semana a la Asamblea General de la ONU.
The Queen’s corgis, Muick and Sandy, sit in the forecourt of Windsor Castle to greet Her Majesty. pic.twitter.com/H02sPv17mY
— Royal Central (@RoyalCentral) September 19, 2022
Durante el servicio fueron retirados del féretro de Isabel II la Corona Imperial, el orbe y el cetro de la soberana, que fue finalmente despojado de los símbolos de su reinado.
A partir de las 19.30 hora local (1:30 p.m. hora de Panamá), un nuevo servicio privado, reservado a los miembros más cercanos de la familia real británica, dará el último adiós a la soberana.
This evening a Private Burial will take place in The King George VI Memorial Chapel at Windsor.
— The Royal Family (@RoyalFamily) September 19, 2022
The Queen will be Laid to Rest with her late husband The Duke of Edinburgh, alongside her father King George VI, mother Queen Elizabeth The Queen Mother and sister Princess Margaret. pic.twitter.com/pwwZeKs02C
La cantidad de gente llegada de todas partes del mundo desbordó las previsiones en Windsor, cuyo antecedente más cercano fue la boda de Enrique y Meghan en 2018, cuando 150,000 personas asistieron a las celebraciones. La policía desplegó su mayor operativo de siempre en el pueblo, ante la previsión de que las multitudes de la boda se superasen, y posicionó un férreo perímetro, con arcos de seguridad, chequeo de mochilas y perros en busca de explosivos.
The Duke & Duchess of Sussex leave the Committal Service in Windsor. pic.twitter.com/sZCjagPkmQ
— Royal Central (@RoyalCentral) September 19, 2022
Pese a la enorme concentración de gente, reinó la paz, el buen ambiente y la felicidad entre los adeptos a la reina. Juegos de cartas, lectura, alguna que otra siesta, comida y charlas amenas con los compañeros de parcela; así pasó el rato la gente en Windsor, a la espera de que apareciese el féretro por el fondo de The Long Walk, cuya colina está coronada por la estatua de un caballo, una de las grandes pasiones de la monarca. Cuando este por fin lo hizo, a eso de las 15:30 hora local, se difundió el silencio. Una voz pidió respeto y todo Windsor se silenció. Los teléfonos móviles se elevaron y grabaron cada paso de la escolta real y del féretro, el cual fue recibido con unos solemnes aplausos a su paso. Era el último adiós del pueblo a su reina.
