Las comparsas callejeras volvieron a atraer multitudes este martes, en el último día del carnaval de Río de Janeiro, incluyendo a un gran número de extranjeros que, pese a las dificultades del idioma y a la torpeza en la danza, consiguen mezclarse en la fiesta y disfrutar igual que los brasileños.
Aunque la mayoría de los fiesteros son residentes o turistas nacionales, la presencia de visitantes extranjeros es notoria y su alegría se destaca con expresiones propias de sus países de origen, que se mezclan con un rudimentario portugués cuando entonan las ‘marchinas’, las melodías más tradicionales del carnaval, en medio de bailes improvisados.
Los jóvenes extranjeros son los más asiduos rumberos y este martes EFE lo constató en el desfile de la comparsa Cachorro Cansado por las calles del barrio Flamengo con visitantes de diversas regiones europeas y norteamericanas.
Las austríacas Lilly y Lizzie no conocían Río de Janeiro y desde hace diez días están en la ciudad para disfrutar de las playas y la vida carioca pero también del carnaval desde su fase previa.
Ambas coincidieron en que la fiesta es “única” y tiene “buena vibra”. “Es algo que no puedes encontrar en ningún otro lugar. Es abrumador”, dijo Lizzie, una ecologista de 28 años.
Pero no solo las nuevas generaciones buscan vivir esa experiencia.
Tracy Hale y su marido, una pareja de pensionados estadounidenses que lleva cinco meses recorriendo Sudamérica y está desde la semana pasada en Río, dicen sentirse “extasiados” con el carnaval.

“Es lo máximo”, dijo a EFE con una amplia sonrisa Tracy, quien, pese a ser una adulta bien mayor, exhibe energía suficiente para cantar y bailar por varias horas pese al calor infernal del medio día y de la multitud en medio de la comparsa.
Este cincuentenario ‘bloco’, como se conoce a las bandas y desfiles callejeros en Río, es una tradicional comparsa de barrio, que ha crecido año tras año desde su fundación en un bar de Flamengo en 1975.
A diferencia de otros cortejos cuyas bandas caminan hombro a hombro con los fiesteros, en esta los músicos se movilizan sobre un camión adaptado como una especie de tarima móvil con sonido.
Según la Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo (Embratur), unos 300,000 turistas extranjeros estarán en Río durante la temporada del carnaval, que termina el próximo fin de semana.
Esa cifra representa un 12% más de visitantes internacionales que en el mismo período de 2025, un nuevo récord para la ciudad, en la que unos ocho millones de personas, entre residentes y turistas, disfrutan del carnaval.
