La ofensiva rusa en el este de Ucrania se intensificó ayer lunes y dejó diez muertos, en una jornada en la que Rusia advirtió que reaccionará si hay despliegue de “infraestructuras militares” de la OTAN en Suecia y Finlandia, que aspiran a entrar a ese pacto.
En Bruselas, los países de la Unión Europea siguen negociando para imponer un embargo sobre el petróleo ruso ante la negativa de Hungría, que afirma que esta medida implicaría duras consecuencias económicas.
En Severodonetsk, convertida en la capital regional desde que las fuerzas separatistas respaldadas por Moscú tomaron el control de una parte del Donbás en 2014, al menos 10 personas murieron en un bombardeo ruso, anunció el gobernador Serguéi Gaidai.
Esta ciudad del este está casi totalmente cercada por las tropas rusas y en un mensaje anterior Gaidai anunció ataques de artillería contra Severodonetsk y su ciudad gemela de Lyssychank, justo al lado, que provocaron incendios en zonas residenciales.
A pesar de los reiterados llamados de las autoridades ucranianas para que se evacue Lysychansk, separada de Severodonetsk por el río Siversky Donets y bombardeada regularmente, más de 20 mil civiles —de una población de 100 mil antes de la guerra— siguen allí.
“Creo que la gente no entiende del todo la situación”, dijo Viktor Levchenko, un policía que intenta convencerlos de que evacuen. “Tenemos que esquivar los bombardeos y atravesar zonas muy peligrosas para llegar hasta ellos, alimentarlos e intentar evacuarlos”.
El traslado de las fuerzas rusas al Donbás habría ayudado a las tropas ucranianas a retomar la zona al norte de Járkov, la segunda ciudad del país.
El ministerio ucraniano de Defensa se congratuló este lunes de que sus tropas pudieron “seguir expulsando a los rusos” de la región y publicó un video en Facebook donde se ve a soldados ucranianos frente a un puesto fronterizo pintado con los colores amarillo y azul de la bandera de Ucrania.
En Mariúpol, en el sur del Donbás, el ministerio ruso de Defensa anunció que se instauró una tregua en la acería de Azovstal, último bastión de resistencia ucraniana en la ciudad, para evacuar a los soldados ucranianos heridos, que según Kiev se elevarían a 600.
Sin embargo Moscú quiere trasladarlos a hospitales ubicados en territorio controlado por las tropas rusas y prorrusas, lo que los ucranianos probablemente rechazarán.
Por otro lado, el presidente ruso Vladimir Putin reaccionó a la decisión de Finlandia y Suecia de ingresar a la OTAN. Dijo que la adhesión de estos dos países europeos a la Alianza del Atlántico Norte no sería “una amenaza inmediata”, pero advirtió que Rusia reaccionaría en caso de despliegues de “infraestructuras militares”.
Putin también indicó que la adhesión de Suecia y Finlandia al Tratado de la OTAN en respuesta a la ofensiva rusa contra Ucrania era un error que socavaría la seguridad en el continente europeo.
Con la probable entrada de Finlandia a la OTAN, Rusia compartiría con la Alianza Atlántica 1,300 kilómetros más de frontera.
Un día después de que el gobierno finlandés anunciara su candidatura, Suecia anunció este lunes que solicitará su adhesión a la OTAN.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo confiar en que se encuentre un compromiso con Turquía, que se pronunció en contra de la adhesión de Suecia y Finlandia, pero este lunes el presidente turco Recep Tayyip Erdogan confirmó la oposición de Ankara.
La presidencia francesa manifestó que “estará al lado de Finlandia y Suecia” en caso de agresión.
“Cualquier Estado que pretenda poner a prueba la solidaridad europea mediante una amenaza o una agresión contra su soberanía por cualquier medio debe tener la certeza de que Francia estará al lado de Finlandia y Suecia”, escribió la presidencia francesa en un comunicado.
“Francia reafirma su compromiso, en virtud del artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea, y está dispuesta a reforzar la cooperación en materia de defensa y seguridad con estos dos socios, mediante consultas estratégicas de alto nivel y una mayor interacción militar”, añadió el Elíseo.
El artículo 42.7 del Tratado de Lisboa es una cláusula de defensa mutua entre los Estados miembros de la Unión.
En términos similares se expresó Reino Unido. “El Reino Unido apoya firmemente las solicitudes de adhesión a la OTAN de Finlandia y Suecia. Deben integrarse en la Alianza lo antes posible, su ingreso reforzará la seguridad colectiva de Europa”, dijo la ministra británica de Relaciones Exteriores, Liz Truss.

