Al menos un millón de personas pasaron por las cárceles y penitenciarias brasileñas en 2014, según un informe divulgado por el gobierno, en el que calculó en 622 mil 202 la población carcelaria actual.
Los datos, presentados por el Departamento Penitenciario Nacional, situaron al país como el cuarto con más presos en el mundo, tras Estados Unidos (2.2 millones), China (un millón) y Rusia (644 mil 200).
En números relativos, Brasil fue el sexto país con más presos, con 306.2 por cada 100 mil habitantes, tras Rwanda, Rusia, Tailandia, Cuba y Estados Unidos.
El número de presos en Brasil creció a una media del 7% anual, mientras que la tasa de presos fue 112% superior a la media mundial, según datos del Centro Internacional de Estudios Prisionales, que es de 114 por cada 100 mil habitantes.
El informe se divulga cada seis meses. Entre junio y diciembre de 2014, Brasil acumuló un saldo positivo de 14 mil 471 nuevos presos, mientras que en 12 meses, el aumento fue de 40 mil 695.
Entre 1990 y 2014, la población carcelaria de Brasil creció un 575%, según el Ministerio de Justicia, pasando de una tasa relativa de 135 presos por cada 100 mil habitantes a 306.2.
El informe destacó que Brasil tiene 167 presos en plazas de 100, un hacinamiento que se repite en los 27 estados del país.
El número de "excedentes" es casi igual al número de presos provisionales y preventivos, que aún no fueron condenados en ninguna instancia judicial, y que sumaban 249.688 personas en diciembre de 2014, el 40% de toda la población carcelaria de Brasil.
Del total de presos brasileños al finalizar 2014, el 55% tenía entre 18 y 29 años, el 49% tenía la enseñanza fundamental incompleta y apenas uno de cada 10 presos tenía estudios medios.
El informe agregó que mil 517 personas murieron en las prisiones brasileñas en 2014. Por su parte, la población femenina en las prisiones fue de 33 mil 793 mujeres.
