Unas tres millones de personas, una cifra récord, recibirán el Año Nuevo en la playa de Copacabana, pese a los graves problemas de seguridad de Río de Janeiro, indicó el miércoles la alcaldía de la ciudad.
En los últimos años, unas dos millones de personas, en su gran mayoría vestidas de blanco como lo impone la tradición, asistieron a los fuegos artificiales de las célebre playa carioca, según estimaciones oficiales."Queremos entregar lo máximo para dar la mejor imagen posible ante Brasil y el mundo", afirmó Marcelo Alves, presidente de la agencia municipal de turismo Riotur, en una conferencia de prensa.Un total de mil 32 guardias municipales fueron movilizados para velar por las celebraciones. El Estado de Rio ya había anulado a inicios de la semana los días francos de unos 2 mil policías para reforzar la seguridad de la ciudad durante las fiestas de fin de año.
