El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, aseguró este sábado que no confía en el Gobierno federal de Estados Unidos para liderar la investigación sobre la muerte de un ciudadano de Mineápolis a manos de un agente federal de inmigración en el transcurso de las redadas a gran escala ordenadas por la Administración de Donald Trump.
“El estado debe tener la última palabra, como le dije a la Casa Blanca sin rodeos esta mañana: no se puede confiar en que el Gobierno federal lidere esta investigación, el estado se encargará de ello, punto”, afirmó Walz en una conferencia de prensa.
Walz explicó que mantuvo dos conversaciones con miembros de la Administración Trump, después de que muriera a tiros un hombre de 37 años.
En la primera llamada, Walz le solicitó a Susie Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, que “sacara a su gente de allí, que retirara a esos agentes federales”.
Mientras que en la segunda llamada, Walz informó al Gobierno federal que el estado investigaría el tiroteo.
“No permitiremos que nos pongan obstáculos, como ya hemos visto, y ustedes lo vieron esta mañana. Antes de que se realice cualquier investigación, las personas más poderosas del gobierno federal están inventando historias y publicando fotos de personas sin relación con el caso, de quienes no sabemos nada, y una foto de un arma de fuego para intentar manipular la narrativa”, anotó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó este sábado una imagen de lo que, según él, era el arma del fallecido.
“Esta es el arma del pistolero, cargada (¡con dos cargadores adicionales completos!) y lista para usar”, anotó Trump en un mensaje de su red social, Truth Social.
El fallecido era un hombre blanco de 37 años que aparentemente disponía de permiso de armas y que no había tenido incidentes reseñables con las fuerzas de seguridad.
Imágenes publicadas en internet muestran a más de media docena de agentes de inmigración forcejeando con el hombre antes de dispararle a bocajarro.
También en Mineápolis, el pasado 7 de enero, agentes del ICE mataron a tiros a una mujer de 37 años, Renee Good, en su vehículo en el transcurso de un operativo.

