Dos de los incendios más voraces en décadas afectaron a varios pueblos en el norte de California, donde dejaron al menos un muerto y destruyeron cientos de casas y negocios, mientras cientos de vecinos huían por autopistas desde las que se veía arder inmuebles, vehículos y barandillas de protección. El Departamento de Protección Forestal de California (conocido como Cal Fire) confirmó una víctima mortal en el incendio al norte de San Francisco que se extendió por la maleza seca y creció en cuestión de horas. Las autoridades también contaron 400 viviendas,2 complejos de apartamentos y 10 negocios destruidos por el fuego, dijo la portavoz de Cal Fire, Lynn Valentine. Estas pérdidas se conocen después de que otro incendio en el sureste del estado destruyera al menos 81 hogares. Los residentes se marcharon el domingo de Middletown y tuvieron que eludir postes telefónicos en llamas, cables eléctricos tirados y árboles caídos mientras se desplazaban con sus vehículos entre la nube de humo.

El fuego calcinó manzanas completas en este pueblo de más de mil habitantes, situado unos 32 kilómetros (20 millas) hacia el norte de famoso valle de Napa. En el lado oeste del pueblo, las llamas consumieron una casa tras otra hasta los cimientos. Solo quedaron reconocibles los aparatos electrodomésticos chamuscados y los hierros retorcidos de las puertas de las cocheras. El domingo por la tarde podía verse a los bomberos manejando entre postes de luz llameantes para apagar focos dispersos. Justin Galvin, bombero de 33 años, permanecía solo en lo que había sido su casa. Con un fragmento metálico picaba las ruinas humeantes. “Esta es mi casa. O era”, declaró Galvin, quien pasó toda la noche combatiendo otro incendio en el condado Amador. Fuertes vientos de hasta 48 kilómetros (30 millas) por hora esparcieron brasas sobre las casas y dificultaron la labor de los bomberos para frenar el incendio en Lake County, dijo Daniel Berlant, vocero de Cal Fire. Cuatro bomberos resultaron heridos el sábado mientras combatían el fuego. Los cuatro formaban parte de una tripulación de helicóptero y permanecen hospitalizados en condición estable, agregó Berlant. Las autoridades ordenaron el domingo la evacuación de Clear Lake Riviera, una localidad de unos 3 mil habitantes, y otras zonas cercanas al fuego, de acuerdo con Cal Fire. El incendio abarcaba 200 kilómetros cuadrados (78 millas cuadradas), comenzó el sábado en la tarde y avanzó rápidamente por maleza y árboles resecos debido a los años de sequía. Fueron evacuados pueblos enteros, así como los residentes a los lados de un tramo de 50 kilómetros (35 millas) de autopista. El gobernador de California, Jerry Brown, declaró el estado de emergencia para la liberación de recursos.



