La red social W, creada por una firma sueca con el objetivo de competir con X con un modelo “plenamente europeo” y alineado con los objetivos de lograr la soberanía tecnológica de la UE, comenzó a funcionar este miércoles en fase de pruebas.
Esta nueva plataforma se basa en el mismo protocolo que Bluesky, otra red social creada en 2019 por el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, y ha sido desarrollada por W Social, una sociedad limitada con sede en Suecia e impulsada por “un equipo paneuropeo de emprendedores e inversores” de distintos ámbitos, según esta firma.
“Estamos basados en Europa, tenemos las infraestructuras y los centros de datos en Europa, operamos bajo ley europea y solo europeos pueden ser accionistas de la compañía”, afirmó la CEO de W Social, Anna Zeiter, en un acto de presentación celebrado en Bruselas.
El modelo de negocio de W se fundamenta en dos vías de ingresos: por un lado la publicidad y en el marco de la ley de Servicios Digitales de la UE (DSA) y del reglamento de protección de datos; y por otro, los “micropagos” que pueden realizar los usuarios, explicó Zeiter.
W concede especial relevancia a la verificación de sus usuarios como humanos y a la privacidad, en contraste con los bots o cuentas operadas por inteligencia artificial presentes en otras plataformas, y para ello apuesta por una aplicación separada que permite identificarse como humano sin comprometer datos personales.
La plataforma puede usarse sin autenticación (solo para leer y seguir a otros usuarios), aunque el paso de verificación es indispensable para poder escribir mensajes e interactuar con otros usuarios en W. Además, publicar el nombre real permite a los usuarios que sus contenidos tengan prioridad frente a otros que quieran aparecer de forma anónima.
Todos los posts en W son públicos por defecto en la plataforma, construida sobre el protocolo descentralizado y de estándar abierto AT-Protocol desarrollado por la antes citada Bluesky.
La plataforma fue abierta al público este miércoles en versión beta, tras haber sido presentada el pasado febrero en el Foro de Davos.
Entre sus usuarios figuran ya algunas personalidades políticas europeas como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, o la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde.
