Las negociaciones sobre el programa nuclear iraní entraron este martes en su último día para obtener un primer acuerdo antes de que finalice a medianoche el plazo fijado, sin ninguna certeza sobre el desenlace de año y medio de maratón diplomático.
Los ministros de Exteriores de Estados Unidos, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania se reunieron en Lausana (Suiza), en ausencia de su colega ruso, Serguei Lavrov, que también participa en las negociaciones del llamado grupo 5+1. Media hora más tarde, se sumó al encuentro su homólogo iraní, Mohammad Javad Zarif.
Las grandes potencias e Irán están llamadas a sellar antes de medianoche un primer compromiso fundamental en un dossier que emponzoña las relaciones internacionales desde hace doce años.
El lunes se sentaron todos a la misma mesa y los expertos de las diferentes delegaciones multiplicaron las reuniones hasta bien entrada la madrugada para solventar los últimos obstáculos de cara a un acuerdo político "factible"."Aún hay asuntos difíciles. Estamos trabajando muy duramente para resolverlos.
Vamos a trabajar hasta tarde y obviamente, mañana", dijo el estadounidense John Kerry a la cadena CNN.
El primer encuentro en el que se reunieron los jefes de la diplomacia de las seis grandes potencias desde el pasado noviembre, duró el lunes poco más de una hora.
"Ya es hora de tomar decisiones" para lograr un acuerdo, estimó la portavoz del departamento de Estado norteamericano, Marie Harf, matizando que Washington no se precipitaría "para concluir un mal acuerdo". Al final del encuentro, Lavrov anunció que abandonaba Lausana por unos compromisos previstos en Moscú y su portavoz dijo que regresaría este martes "si existe una posibilidad real de acuerdo".
El objetivo de las negociaciones es alcanzar un pacto político sobre el programa nuclear iraní, que permita negociar a continuación hasta el 30 de junio un acuerdo definitivo con todos los detalles técnicos.
Los diplomáticos buscan que Irán garantice la naturaleza civil de su programa nuclear, a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian su economía desde hace años. "
No tenemos ni idea de lo que pasará si no lo logramos. Deberemos darnos cuenta de dónde estamos exactamente y decidir qué ocurrirá a continuación". Las opciones de llegar a un acuerdo son de un "50-50" por ciento, añadió Harf.
Según explicó un diplomático occidental, las negociaciones estaban bloqueadas en tres puntos clave: la duración del acuerdo, el levantamiento de las sanciones de la ONU y el mecanismo de garantía y control.
"No puede haber acuerdo sin una respuesta a esas cuestiones", agregó el diplomático, que requirió el anonimato.Incluso antes de cerrar ningún acuerdo, sus oponentes ya han comenzado a criticarlo, preocupados por si será suficiente para impedir que Irán se haga con la bomba atómica.
Esto incluye a la oposición republicana del presidente de Estados Unidos, Barack Obama , y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien después de tildar el acuerdo de "peligroso", volvió el lunes a la carga: "El acuerdo que se perfila en Lausana envía el mensaje de que no solamente no se castiga la agresividad, sino que además se la recompensa".
Con todo, fuentes diplomáticas occidentales dijeron el domingo que en algunas áreas de este complicado rompecabezas se estaba cerca de alcanzar un acuerdo.
Entre éstas, el número de centrifugadoras, que Irán habría aceptado reducir de las casi 20 mil actuales (la mitad de ellas activas) a 6 mil. Además, la planta subterránea de Fordo, cerca de la ciudad santa de Qom, podría seguir funcionando bajo condiciones muy estrictas.

