La Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Managua, Nicaragua, aseguró este martes, 10 de agosto, que los eventos políticos que se han registrado en los últimos meses en ese país centroamericano han generado entre la población “sentimientos de impotencia, frustración y dolor”.
Y es que en un año electoral se ha producido la encarcelación de precandidatos y candidatos a la presidencia y vicepresidencia, así como activistas políticos, dirigentes y periodistas. “A lo que se suman las amenazas a nuestra Iglesia Católica, ofensas a sus sacerdotes y obispos, limitaciones a la visa o la residencia de sacerdotes extranjeros, hostigamientos a los feligreses laicos y otras acciones ilegales e intimidantes”, señala el clero en un comunicado.
De acuerdo a la Iglesia, el pueblo nicaragüense tiene derecho a optar por diferentes opciones políticas, pero en estos momentos se encuentra impedido de expresar sus simpatías votando en la elecciones de noviembre próximo. “El proceso electoral que debería ser una fiesta cívica se vive con temor e incertidumbre porque no existen condiciones para unas elecciones democráticas”, afirmó.

Al menos 32 líderes opositores han sido detenidos desde junio, en su mayoría por “traición” a la patria, bajo leyes aprobadas por el Congreso dominado por el oficialismo.
Daniel Ortega, un exguerrillero de 75 años, gobierna desde 2007 tras dos reelecciones sucesivas. Para ello debió modificar las leyes que le impedían perpetuarse en el puesto.
A la cabeza del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), el presidente aspira a asentarse en el poder por cinco años más junto con Murillo, de 70 años, quien lo acompaña en la vicepresidencia desde 2017.
(Con información de AFP)

