Nueva York planifica demandar al gobierno federal ante la justicia si el presidente estadounidense, Donald Trump, cumple su amenaza de enviar tropas federales a la ciudad para combatir la creciente criminalidad.
Trump dijo el lunes que hizo "un trabajo fantástico" deteniendo a "anarquistas" en Portland, Oregon, y amenazó con hacer lo mismo en otras ciudades con gobiernos demócratas que en su opinión son incapaces de controlar la criminalidad.
“Si trata de hacerlo, solo crearía más problemas, sería contraproducente, no nos tornaría más seguros, e inmediatamente adoptaríamos acciones judiciales para detenerlo”, dijo el martes el alcalde demócrata de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa.
"Desde mi punto de vista este sería otro ejemplo de acciones ilegales e inconstitucionales del presidente", añadió tras señalar que Trump promete mucho a su base pero pocas veces cumple.
La semana pasada el departamento de Seguridad Interior desplegó agentes fronterizos y federales, algunos con uniforme camuflado, en la ciudad de Portland (Oregon, noroeste), para hacer frente a manifestantes que protestaban contra el racismo sistémico en el país.
Vídeos mostraron a agentes vestidos de civil arrestando a manifestantes y poniéndolos en vehículos sin identificación. Su intervención ha incrementado la tensión con la policía y provocado indignación, así como cuestionamientos sobre la legalidad de la operación.
Aunque la mayoría de los manifestantes detenidos han sido liberados, la gobernadora de Oregon, Kate Brown, legisladores y otros críticos compararon la actuación de las tropas federales con la de la “policía secreta” en las sociedades más represivas.
El estado de Oregon demandó al departamento de Seguridad Interior por violaciones a los derechos humanos. La gobernadora dijo que el envío de los agentes era solo propaganda y pidió que partieran.

