Todos los comercios no esenciales del estado de Nueva York cerrarán sus puertas y estarán prohibidas las reuniones de cualquier número de personas para frenar el avance del coronavirus. “Estamos todos en cuarentena ahora”, anunció este viernes el gobernador Andrew Cuomo.
Las medidas, que entrarán en vigencia el domingo de noche, son bastante más restrictivas que las anunciadas a nivel federal y similares a las impuestas el jueves por el gobernador de California, Gavin Newsom, que ordenó el aislamiento de toda la población. Entre ambos estados ya son 60 millones de personas en cuarentena.
Mientras Cuomo explicaba que está en juego la vida de las personas, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que no consideraba decretar una cuarentena general en todo el país pese al aumento de los casos.
"No pienso que llegue el día en que creamos que sea necesario hacer eso", dijo Trump en su conferencia diaria sobre el coronavirus.
“Se hizo en California, se hizo en Nueva York, son dos epicentros (...) Pero si van al medio oeste o a otro sitio, allí ven todo por la televisión y no tienen los mismos problemas”, indicó.
"Estamos ganando esta guerra", aseguró el mandatario, que en noviembre disputará su reelección.
TODOS LOS TRABAJADORES, A CASA
La cuarentena en todo el estado de Nueva York “es la medida más radical que podemos tomar”, dijo Cuomo a periodistas.
"El 100% de la fuerza laboral debe quedarse en casa" en el caso de "servicios no esenciales", señaló.
"Vamos a monitorearlo. Habrá multas y puede haber cierres forzados de comercios que no cumplan. No estoy bromeando", precisó.
El gobernador aseguró que los servicios esenciales seguirán funcionando. “Los almacenes precisan comida, las farmacias precisan medicamentos. Internet debe seguir funcionando. Cuando abres el grifo debe salir agua” y eso continuará siendo así, dijo.
La lista de comercios esenciales está siendo confeccionada. Cuomo dijo que incluye a los restaurantes que entregan comida a domicilio, ya que el servicio al público fue prohibido esta semana.
"Esto tendrá consecuencias negativas para la economía", admitió, pero aseguró que es necesario para salvar vidas.
Las personas podrán salir a hacer ejercicio solas, a correr o andar en bicicleta, pero no podrán por ejemplo jugar un partido de baloncesto, aclaró Cuomo.
El transporte público seguirá funcionando porque los trabajadores esenciales deben tener una manera de llegar a sus puestos de trabajo en hospitales, farmacias o supermercados.
MÁS CASOS
Cuomo precisó que a raíz del fuerte aumento de los test para el coronavirus en Nueva York el número de infectados en el estado saltó a 7 mil 102, con casi 3 mil casos nuevos en un día. El número de muertos subió a 35.
La mayoría se registraron en la ciudad de Nueva York, con 4 mil 408 casos, casi 2 mil en las últimas 24 horas.
El gobernador destacó que el jueves, en un solo día, se realizaron 10 mil pruebas, un salto increíble en comparación con días anteriores y con lo que sucede en otros estados.
Cuomo volvió a pedir a las empresas que tengan respiradores artificiales y máscaras y que no las precisen que las presten o vendan a las autoridades.
También dijo que no puede obligar a las compañías a producir máscaras, guantes o alcohol en gel, muy difíciles de hallar en el mercado, pero que habrá recompensas financieras para quienes deseen lanzarse a la empresa.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, renovó este viernes su llamado al gobierno federal para que éste envíe máscaras y respiradores a las regiones más afectadas.
Acusó a Trump de “minimizar el peligro y negarse a utilizar los medios federales” de los que dispone cuando en Estados Unidos hay ya más de 14 mil 600 casos y 210 muertos debido al virus. “Morirá gente, cuando esto podría ser evitado”, dijo de Blasio.
La pandemia ya ha provocado más de 10 mil muertos en todo el mundo, según un balance de la AFP elaborado con cifras de gobiernos nacionales y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

