La Organización de Estados Americanos (OEA) terminó de desocupar este jueves 28 de abril los bienes que aún mantenía en lo que era su sede local, en la ciduad de Managua, Nicaragua.
El régimen de Daniel Ortega el pasado domingo 24 de abril dio un ultimátum a la OEA para que abandonara Nicaragua.
De acuerdo con las autoridades nicaragüenses, en la antigua sede del organismo regional se construirá lo que han llamado “el Museo de la Infamia”.
La Voz de América reportó que la Procuraduría General de la República de Nicaragua recibió “formalmente” la sede de la OEA.
De acuerdo con la Procuraduría, sus funcionarios administrativos recibieron “el mobiliario, los equipos y otras pertenencias” de la organización internacional, que permaneció “bajo resguardo policial”.
Este martes 26 de abril la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, oficializó la confiscación del edificio que ocupada la OEA.
Murillo dijo que el edificio fue declarado de “utilidad pública”, pese a que era un local rentado, de acuerdo con fuentes consultadas por La Prensa de Nicaragua.
Así fue el desalojo de la oficina de la @OEA_oficial este jueves 28 de abril. El domingo el gobierno de Ortega ordenó el cierre de la sede local del organismo en Managua. @VozdeAmerica pic.twitter.com/kZiBIhb4Cv
— Houston Castillo (@HoustonTexasni) April 29, 2022
La noche de este domingo 24 de abril, la Secretaría General de la OEA denunció la “ocupación ilegítima” de sus oficinas y calificó esa medida como una violación de las normas internacionales.
El gobierno nicaragüense cerró este domingo la oficina de la OEA por lo que adelantó la salida de los representantes de Nicaragua ante ese organismo regional.
Ortega tomó esa decisión 2021 luego de que la OEA denunciara que en Nicaragua se violaban los derechos humanos y se encarcelaba a los opositores al gobierno.
“Hasta tanto, Nicaragua es miembro pleno y debe cumplir con todos sus compromisos”, recordó el organismo en un comunicado divulgado en internet la noche del 24 de abril.
También exigió al gobierno nicaragüense “respeto a las obligaciones que hoy rigen su relación con la OEA”.
Según los protocolos, la salida de la OEA debía ocurrir en un lapso de dos años, para que Nicaragua culminara con los compromisos pendientes.
Por su lado, la Unión Europea “deploró” la incautación de las instalaciones por parte de las autoridades nicaragüenses.
El organismo regional europeo recordó que esa ocupación e incautación viola las normas diplomáticas básicas según la Convención de Viena de 1961, reportó la Voz de América.

