Naciones Unidas exigió este miércoles 13 de octubre una “investigación independiente” por la muerte bajo custodia del general venezolano Raúl Baduel, quien ayudó a Hugo Chávez a regresar al poder tras un golpe, fue ministro de Defensa y terminó como preso político.
“Lamentamos profundamente la muerte en detención de Raúl Baduel. Llamamos a Venezuela que garantice una investigación independiente”, escribió en Twitter la oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
La ONU pidió además “atención médica para todos los detenidos” y “que se consideren medidas alternativas a la detención y se liberen aquellos en detención arbitraria”.
El fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, anunció la muerte este martes, indicando que el general murió por complicaciones de la Covid-19 después de recibir tratamiento médico y haber recibido la primera dosis de la vacuna.
No obstante, familiares de Baduel niegan que el general tuviera el virus.
“El régimen asesinó a mi amado y valiente papá @RaulBaduel”, escribió la hija, Andreína Baduel, en Twitter. “Recientemente tuvimos la fe de vida de él, ES FALSO que tenía COVID-19″.
Su esposa, Cruz Zambrano de Baduel, dijo este martes que la familia se enteró de la muerte por el anuncio del fiscal en redes sociales.
Siendo comandante de una base en Maracay (200 kilómetros al oeste de Caracas), Baduel ayudó a restituir a Chávez tras el golpe de Estado de abril de 2002 que lo sacó brevemente del poder. En 2004 fue nombrado comandante general del Ejército y, en 2006, ministro de Defensa.
Pasó a retiro en 2007, año en que se convirtió en adversario del chavismo al manifestarse contra una reforma a la Constitución promovida por Chávez.
En 2009 fue detenido bajo cargos de corrupción y purgó una pena de casi ocho años.
Tras salir en libertad en 2015, fue nuevamente encarcelado en 2017 acusado de conspiración contra el actual presidente Nicolás Maduro, que lo destituyó de la Fuerza Armada y degradó.

